La educadora y excombatiente constitucionalista Teresa Espaillat Hernández dijo que las mujeres se integraron a todas las tareas cotidianas, logísticas y de combate durante la Revuelta Constitucionalista y Guerra Patria de abril de 1965.
La autora del libro “Las Mujeres de Abril” detalló un panorama de la actuación de las mujeres en esa gesta que incluyó labores desde cocinar y lavar, confeccionar uniformes, entrenarse militarmente y combatir en los frentes de batalla contra las tropas de San Isidro y las norteamericanas.
Al hablar en la conferencia “Participación de las Mujeres en la Guerra Patria de Abril”, organizada por el Centro Cultural Banreservas, Espaillat indicó que las mujeres silenciaron las voces machistas que desde la propia revolución subestimaban lo que ellas podían hacer.
Recordó que los criterios patriarcales eran tan fuertes en la izquierda que se mantenían estructuras llamadas “ramas femeninas” para segregar las mujeres de esas organizaciones de izquierda.
Algunas de las participantes más destacadas en las jornadas, según Espaillat, fueron
“Fuimos mucho más lejos, combatimos armas en mano, con tanto o más arrojo que muchos de los hombres. Nos hermanamos en el combate y en los comandos no había diferencia de género”, afirmó.
Ante un auditorio constituido por excombatientes anti-trujillistas, constitucionalistas y jóvenes de las generaciones actuales, la expositora expresó que la revolución constitucionalista es un período de la historia que merece ser investigado mucho más a fondo, sobre todo en cuanto a sus aspectos de la vida cotidiana en armas.
Destacó que durante la guerra patria se desarrollaron actividades culturales, por parte de un frente de artistas y escritores, se produjeron matrimonios en medio de las batallas y se desarrolló un ritual de entierros de los combatientes caídos.

