Opinión

¿Transparencia? ¡Por favor!

¿Transparencia? ¡Por favor!

La transparencia no es simplemente firmar un código de  ética, suprimir tarjetas de crédito a funcionarios, limitar gastos de representación, combustibles y viajes al exterior; crear mecanismos centralizados de fiscalización de las compras, concesiones y contratos.

He visto proclamar muchos planes de austeridad, medidas contra la corrupción, profesiones de fe de transparencia…a cargo de varios presidentes.

 La transparencia debería ahora comenzarse por develar las cuentas del Estado, sus déficit, sus disponibilidades, sus manejos; las deudas, las malversaciones; las compras y contratos sobrevaluados, las ventas de bienes subvalorados, las concesiones onerosas, las evasiones de impuestos, así como sindicar las personas y empresas que se lucraron robándoles a los contribuyentes y al patrimonio nacional

El celo por los recursos públicos exige además someter a los tribunales a los/as culpables y recuperar las fortunas mal habidas. Pero Danilo no ha asumido esos pasos transcendentes, y su “premier” Gustavo Montalvo ha declarado que no conocen las disponibilidades del actual gobierno; en obvia actitud de ocultamiento del desastre financiero estatal y protección de los máximos responsables y beneficiarios del mismo, parte de ellos ratificados en altos cargos.

 Miembros del Comité Político y del Comité Central, así como cabecillas de partiduchos satélites -muchos involucrados/as en la corrupción anterior- vuelven a copar el reparto gubernamental.

¿Borrón y cuenta nueva? ¿Otra vez?

La verdadera transparencia exige auditar cuentas de la Presidencia, Despacho de la Primera Dama, Ministerio de Obras Públicas, Oficina del Metro, Oficina Fiscalizadora de Obras del Estado, Dirección de Minería, Lotería Nacional, Ministerio de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, DNCD, DNI, Congreso, JCE… Requiere auditar ingresos y gastos de campaña del actual presidente y de la vicepresidenta.

Requiere auditar las concesiones de recursos del subsuelo y ventas de valiosos terrenos costeros, urbanos y rurales a corporaciones y personas privadas; y los alegres permisos otorgados por el Ministerio de Medio Ambiente. ¡Exige auditar deuda externa, interna y  “bonos soberanos”!

La austeridad debería comenzar por enfrentar el grave problema de las “botellas” y empleos supernumerarios;  y no anunciar que compañeritos y compañeritas peledeístas serán reemplazados por otros del mismo partido.

Austeridad y transparencia exigen mecanismos que garanticen a la sociedad libre acceso a las cuentas del Estado, ejecución presupuestaria y contabilidad de empresas, servicios e instituciones públicas.

La transparencia equivale a control social más democracia participativa, no a control a cargo de un nuevo monarca o un nuevo superministro.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación