NUEVA YORK, Estados Unidos, 26 Ene 2013 (AFP) – Ocho líderes africanos lanzarán el lunes un nuevo intento para calmar la situación en República Democrática del Congo (RDC), adonde la ONU planea enviar una «brigada de intervención» y drones de vigilancia para contrarrestar a los rebeldes armados.
Una ofensiva del grupo M23, que logró controlar gran parte del territorio en noviembre de 2012, obligó a Naciones Unidas a negociar su último intento para poner fin a más de una década de lucha.
Los presidente de la RDC, Rwanda, Burundi, Uganda, Angola, República del Congo, Sudáfrica y Tanzania firmarán un compromiso para finalizar el conflicto en el marco de una cumbre de la Unión Africana en Addis Abeba el lunes, dijeron funcionarios de la ONU.
Junto a la intervención diplomática, la ONU quiere fortalecer su misión en RDC con una «brigada de intervención» de 2.500 efectivos.
«Esto no es simplemente mantenimiento de la paz, esto es imposición de la paz. Es mucho más fuerte y necesita la combinación correcta de tropas», dijo un funcionarios de las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU.
Los tres batallones «neutralizarán la amenaza de los grupos armados a través de operaciones especialmente dirigidas contra estructuras de comando y control, contra sitios específicos», dijo el funcionario, hablando bajo condición de anonimato, porque el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, todavía no anunció formalmente la nueva fuerza.
Expertos de la ONU han acusado a Ruanda y Uganda, vecinos de la RDC, de ayudar al M23. Ambos países han negado cualquier apoyo. Sin embargo, la «brigada de intervención» estará encargada de luchar contra todos los grupos armados que han aterrorizado a la región rica en recursos naturales en los últimos 15 años.
El Consejo de Seguridad también autorizó el uso de drones de vigilancia para monitorear la frontera entre la RDC y Ruanda, y la ONU espera que en tres meses ya estén operando en el país las tropas y los nuevos espías aéreos.
La misión de mantenimiento de paz en la RDC, Monusco, es la mayor de la ONU. En la actualidad tiene 17.000 efectivos, con un límite de 19.800.
El fortalecimiento de la misión de la ONU es «parte del paquete global que el secretario general está presentando para la región, además del marco político que creemos que es la clave para lidiar con este problema», dijo otro funcionario de la ONU.
Mientras que un alto el fuego apenas se sostiene en la región, el M23 y el gobierno del presidente Joseph Kabila acordaron este mes una agenda para las conversaciones de paz.
«Una iniciativa de paz tras otra durante los últimos doce años no han abordado las causas profundas de la guerra congoleña», dijo John Prendergast, exasesor del gobierno de Estados Unidos para África y cofundador del «Enough Project» para combatir el genocidio.
Un enviado de la ONU podría trabajar con la Unión Africana para reunir a los grupos rivales y al gobierno y «tratar las causas primarias de la violencia, incluidas las raíces económicas de la guerra y el papel de los gobiernos vecinos» en las masivas redes de contrabando de recursos naturales del Congo.
«Si las dimensiones económica y de responsabilidad se tratan, Congo tiene una oportunidad», dijo Prendergast.

