PALM BEACH, Florida, EE.UU. (AP) — El presidente electo Donald Trump conversó el viernes con gobernantes extranjeros y examinaba nuevos prospectos para su gabinete mientras pasaba con su familia el fin de semana largo por el Día de Acción de Gracias en su mansión Mar-a-Lago.
Mientras el próximo mandatario miraba hacia adelante, la candidata presidencial del Partido Verde, Jill Stein, avanzó en sus exigencias de obligar un recuento de votos en tres estados del centro norte en los que ningún aspirante era favorito y que impulsaron la sorpresiva victoria de Trump.
Stein anunció en su página de internet que ha recaudado suficiente dinero para financiar los recuentos en Wisconsin y Pennsylvania, y buscaba recursos adicionales para lo mismo en Michigan. Aunque es improbable que los recuentos modifiquen el resultado de la elección, podrían complicar los llamados de Trump a favor de la unidad nacional mientras intenta dejar atrás lo que podría ser la contienda presidencial más sucia en la era moderna en Estados Unidos. Sin embargo, parecía haber indicios de discrepancias incluso dentro del círculo interno más pequeño del presidente electo mientras Trump sopesaba a sus prospectos para secretario de Estado.

