El sumergible Nautilus lleva por los caminos del mar desde otra perspectiva
José Rafael Sosa
joserafael.sosa@gmail.com
El turismo perfumado de naturaleza llama a nuevas aventuras y toca nuevas formas de relación del visitante (criollo o extranjero) clama, muchas veces en silencio, de nuevas maneras de compenetración con el ambiente y para el caso del Mar, limitarse a ver la superficie infinita de las aguas azules o turquesas, grises o verdosas, ya no es suficiente.
Parece que sobre esas reflexiones, y tras mucho afanar, un año y medio pidiendo los permisos marinos y pagando las autorizaciones, hoy se encuentra disponible el servicio de una nave semisumergible Nautilus, que ofrece la posibilidad de una penetración a los fondos marinos, de disfrutar del espectáculo que representa la danza de centenares de peces de colores variados y diseños, los fondos de corales y esponjas, la biodiversidad sub-marina en su estado natural, en los dos destinos seleccionados en torno a la isla Catalina, El Acuario y La Pared, a unos diez a doce metros (33 pies) de profundidad, navegando despacio, sin alterar el ritmo tranquilo de las aguas y lo fondos marinos.
El proyecto lo impulsa la compañía Discovery Sail, que dirige José Pedro Estepa, un empresario y documentalista español, como parte de un emprendimiento que se oferta como novedad indudable al visitante.
“Lo que buscamos es proporcionar una experiencia profunda, tematizarla, darle vuelos educativos y motivacionales respecto de la maravilla que es el fondo del mar” afirma Estepa. Explica que el recorrido esta disponible a un costo accesible como parte de la oferta adicional que pueden ofrecer los hoteles y tour operadores, y que se puede contratar directamente contactando el 809 6758760, o escribiendo a p.calavia@gmail.com. Paola Kuntz, una voluntaria francesa de Fundemar (una fundación radicada en Bayahibe que persigue la protección de las especies) y quien es una de las personas que acompañan el recorrido para atraer los peces con migas de pan, detalla que el recorrido constituye una muestra de lo inmensa que es la impecabilidad de la naturaleza y la necesidad de protegerla y no contaminarla.

