República Dominicana es un país rico en lugares turísticos. Sus islas, con la Saona a la cabeza, representan una gran atracción para los amantes del ecoturismo.
Dentro de esta isla, que goza de una superficie de 110 kilómetros cuadrados, el visitante podrá encontrarse con atractivos naturales como manglares, arrecifes coralinos, lagunas costeras, cuevas, aves y reptiles. Además, asentamientos arqueológicos y cuevas taínas.
Leudys Yerald Paula, guía turístico de Ata Excursiones, explicó que en la isla Saona existen dos poblados, Mano Juan, un destino de pescadores, con una población de al menos 500 habitantes. Este poblado consta de energía eléctrica, un centro de atención primaria de salud y una escuela de educación básica. El otro es Catuano, el cual tiene una pequeña población de al menos 10 personas. Esto se debe a que sus residentes van emigrando conforme van creciendo en busca de mejor vida.
Los únicos medios de transporte para llegar son el marítimo y el aéreo. “La isla Saona siempre ha sido visitada mayormente por extranjeros, aunque en los últimos años vienen muchos dominicanos, especialmente los días feriados”, expresó Paula.
El horario en que las personas pueden visitar la isla Saona, que generalmente llegan en excursiones, es restringido, sólo pueden permanecer en ella desde las 11:00 de la mañana hasta las 3:45 de la tarde. Llegar a la isla Saona es toda una aventura.
Las excursiones, dicen representantes de Ata, embarcan en el puerto de Bayahíbe, ya sea en un catamarán o en una la lancha rápida. Para utilizar este tipo de transporte es obligatorio el uso de chalecos salvavidas y seguir al pie de la letra una serie de instrucciones, por la seguridad de los excursionistas.

