URUGUAY. En Montevideo, las caras de los seguidores se transformaron con los goles de Holanda.
Antes de que comenzara el Mundial nadie soñaba con llegar adonde llegamos. Creo que jugamos un partido digno, dimos todo lo que pudimos y no podemos pedir más, dijo a BBC Mundo Pablo Mendoza, un uruguayo que de todas formas no pudo disimular su pesar por no haber llegado a la final.
La decepción era evidente en las caras de los miles de uruguayos que siguieron paso a paso el partido y sufrieron los últimos minutos ansiando que un milagro los llevara a un empate en el partido que enfrentó a su selección nacional contra Holanda en la semifinal del Mundial de Sudáfrica 2010.
No pudo ser; los europeos ganaron 3-2 y acabaron con el sueño de Uruguay.
Sin embargo, una vez terminado el encuentro, cientos festejaron agitando banderas, tocando bocina y hasta lanzando fuegos artificiales, que quizás tenían preparados para un festejo mayor, pero que de todas formas demostró que los uruguayos están felices de haber recuperado el orgullo por su selección.
Fuimos los últimos en clasificar (de América Latina) y los últimos en irnos (de este Mundial), eso ya es más de lo que esperábamos, dijo otro hincha que vio el partido en una pantalla gigante ubicada en la Plaza Independencia, en el centro de Montevideo.
Cientos de uruguayos festejaron el buen papel de su selección en Sudáfrica.
Es la primera vez que siento este entusiasmo en un Mundial. Ahora tenemos que esperar al Mundial en Brasil, dijo a la BBC Alfredo Arnaud. Hasta ahora nadie esperaba demasiado de la selección celeste.
El desempeño del equipo en esta Copa del Mundo ya está alimentando las esperanzas de muchos uruguayos para el próximo campeonato, especialmente de los más jóvenes, que nunca habían experimentado el triunfo en carne propia.
Uruguay ganó dos veces la Copa del Mundo, en 1930 y 1950 y alcanzó el cuarto puesto en 1970. Ahora todavía queda la ilusión de superar la última marca y alcanzar el tercer puesto el sábado.
Quizás la historia habría sido otra si hubieran jugado (Luis) Suárez y (Diego) Lugano. Si en el próximo partido están, ahí veremos qué pasa, indicó Adriana Varela, en alusión a algunas de las grandes figuras uruguayas que no pudieron estar en la semifinal por infracciones previas o lesiones.

