SANTIAGO. Aquí se producen diariamente alrededor de mil cuatrocientos toneladas de desperdicios sólidos y de esa cantidad el ayuntamiento y las empresas recolectoras de desperdicios aseguran que retiran 1,100 toneladas.
Sin embargo, la recolección de basura ha presentado dificultades, pero el ayuntamiento, por intermedio del alcalde Gilberto Serulle, afirma que mantiene el control de ésta, pese a las quejas publicas de residentes de diversos sectores del municipio.
Ayer, luego de las denuncias de diversos medios, en la tarde el cabildo dio inicio a una agresiva labor de los desechos. El alcalde retó a los periodistas y medios a fin de que le demostrasen que hay un deterioro de ese servicio y pidió a éstos que diseñaran ellos las rutas.
El ayuntamiento admite que durante la Semana Santa tuvo una merma en la recolección de desperdicios por una disminución operativa del personal.
La situación del deterioro del servicio recogida de los desperdicios es para diversos sectores de aquí un tema preocupante que podría provocar el surgimiento de enfermedades infecciosas si las autoridades no buscan una solución a la problemática.
El propio ayuntamiento, y las empresas de Urbaluz y Urbaser son las encargadas de la recolección de los desechos.
Médicos, dirigentes comunitarios y otros sectores han alertado sobre el surgimiento de enfermedades infecciosas si las autoridades no buscan una solución.
Aunque el Ayuntamiento incorporó ayer más personal y equipos, el problema tiene su génesis en la falta de recursos.

