Los niveles de salarios en República Dominicana no se corresponden con el costo de la canasta familiar ni con los aumentos de la productividad de los últimos 10 años, afirmó ayer el economista Miguel Ceara Hatton.
Dijo que, por ejemplo, una familia de cuatro miembros que tenga ingresos menores de RD$22,780 vive en la pobreza.
Aseguró que viven en extrema pobreza los trabajadores que ganan salarios por debajo de los RD$10,000.
Ceara Hatton externó sus consideraciones en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio.
Participaron, además, Miguelina Veras, presidenta de Macros Consulting; Fanny Bello Dotel, directora del Departamento de Análisis del Trabajo y Remuneraciones del Ministerio de la Administración Pública, y Frank González, consultor de Políticas Salariales del Ministerio de Administración Pública.
Ceara Hatton afirmó que ese divorcio entre los niveles salariales y la producción provoca que el 42 por ciento de los dominicanos viva en la pobreza, un 10 por ciento más que en el 2000.
En una década se le agregaron 10 puntos porcentuales al nivel de pobreza, lo cual es una barbaridad, manifestó el profesional.
Agregó que la situación empeora debido a los bajos niveles en cuanto a cantidad y calidad de los servicios que debe proveer el Estado.
Indicó que el poder adquisitivo del salario en República Dominicana es un 5 por ciento inferior al del año 2002.
Asimismo, que el salario real de 2013 es un 34 por ciento más bajo que en el 2000, según la Encuesta de Fuerza de Trabajo.
Consideró que el Gobierno y el sector privado deben incrementar los salarios para que haya una reactivación de las ventas y, como consecuencia, de la economía.
De su lado, Miguelina Veras consideró desproporcionado el monto del aumento salarial del 30 por ciento que exige el sector sindical del país y afirmó que ese hecho ha impedido un acuerdo en ese sentido con el sector empresarial.
Precisó que las investigaciones sobre el tema indican que las empresas deben aumentar un mínimo de un 9 por ciento y un máximo de un 19, según la realidad económica de las mismas.
Un 12 por ciento en promedio podría ser razonable, precisó.
En otro orden, Bello Dotel aseguró que existe un divorcio entre las nóminas públicas y el trabajo realizado por los empleados.
Afirmó que ese hecho evidencia falta de transparencia, orden y control en las instituciones del Estado.
Citó el Ministerio de Relaciones Exteriores, donde los embajadores cobran en moneda extranjera y hay excesivas compensaciones para gastos de representación que no están transparentados en la nómina.
González asegura que la Ley de Regulación Salarial del sector público terminará con las distorsiones que afectan las nóminas de las instituciones del Estado en República Dominicana.
Resaltó las tendencias salariales que aplican Brasil y Chile.
UN APUNTE
Desorden en el Estado
La directora de Análisis del Trabajo y Remuneraciones del Ministerio de Administración Pública, Fanny Bello Dotel, aseguró que existe un divorcio entre las nóminas públicas y el trabajo realizado por los empleados. Citó el Ministerio de Relaciones Exteriores, donde los embajadores cobran en moneda extranjera y hay excesivas compensaciones para gastos de representación que no están transparentados en la nómina.

