AFP
WASHINGTON.- El presidente estadounidense Barack Obama envía este fin de semana a Munich a su vicepresidente Joe Biden a la cabeza de una delegación sin precedentes, para demostrar que Estados Unidos escuchará a sus socios con el fin de elaborar una esperada y nueva política exterior.
Biden hablará el sábado en el sur de Alemania en una conferencia sobre Seguridad, en una oratoria que es considerada «el primer gran discurso de política exterior de la Casa Blanca», de acuerdo a un funcionario.
En momentos en que Obama tiene sus manos llenas con la crisis económica en Estados Unidos, Biden «subrayará la visión de la política exterior y de la seguridad nacional que este gobierno aportará en la escena mundial», agregó el funcionario bajo condición de anonimato.
Se trata de recordar la voluntad de multilateralismo de Obama. El funcionario apenas disimuló que también se intenta romper con el pasado, después de los años de George W. Bush (2001-2009) marcadas por la guerra en Irak y terminados con los crispamientos ruso-estadounidenses.
Obama quiere que se transmita este mensaje: las relaciones con Europa son «siempre capitales para este gobierno, y reparar los lazos degradados con ciertos países, desarrollar las relaciones existentes con otros es algo que se toma muy en serio, porque no hay virtualmente ningún problema en el mundo que Estados Unidos no pueda resolver».
Si las relaciones con los tradicionales aliados se restablecieron desde Irak, altos responsables no niegan que Rusia está presente en muchos espíritus estadounidenses en lo previo a Munich.
«Sí, Rusia forma parte de Europa y consideramos nuestras relaciones con Rusia como muy importantes», subrayó el mismo responsable.
Obama envía a Munich a su vicepresidente pero también a su consejero de Seguridad Nacional, el general James Jones, y a su enviado especial para Afganistán y Pakistán, Richard Holbrooke.

