EAGAN, Minnesota, EE.UU. AP. En medio del ruidoso vestuario de los visitantes en Nueva Orleáns, los Vikings festejaban la victoria en tiempo extra. De pronto, el entrenador Mike Zimmer tomó el balón con el que se había disputado el encuentro y se lo dio al quarterback Kirk Cousins.
“¿Qué se siente ganar un partido de playoffs?”, le preguntó Zimmer a Cousins. La respuesta era evidente, tras un triunfo por 26-20 que eliminó a los favoritos Saints.
Cousins cumplió con su misión para acallar a quienes permanecían escépticos sobre su capacidad para resolver un partido en el momento clave. Brindó un encuentro inteligente, sin regalar balones, y superó a su consagrado rival Drew Brees.
“Con toda la retórica negativa que se dirige a él todo el tiempo por esto o por aquello, pienso que era momento de decirle a mucha gente que (Cousins) es nuestro hombre”, dijo Zimmer.
Con un pase completo a Stefon Diggs en tercer down, un largo envío a Adam Thielen y el pase para que Kyle Rudolph lograra el touchdown de la victoria, Cousins ha colocado a Minnesota en el partido de la ronda divisional, ante San Francisco.
Y protagonizó su mejor encuentro a la fecha con los Vikings.

