QUITO (BBC Mundo).- El bombardeo colombiano a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ubicado en la zona ecuatoriana de Angostura, ocurrido en marzo de 2008, fue apoyado desde la base de Manta, Ecuador, que en esa fecha era operada por militares de Estados Unidos.
Así lo afirma la comisión conformada por el gobierno ecuatoriano para investigar dicho ataque, y que este jueves entregó su informe final.
Según medios colombianos, el comandante de las Fuerzas Armadas de ese país, Freddy Padilla de León, aseguró que esa versión «no es cierta». Por su parte, el ministro de Defensa dijo que no se podía pronunciar porque «yo no tengo ni idea de lo que se dice en ese informe y por eso no puedo opinar sobre eso».
El ataque colombiano produjo la muerte de 26 personas, entre ellas Raúl Reyes, uno de los máximos líderes de las FARC, así como la ruptura de relaciones con Colombia por parte de Ecuador, que consideró el incidente como una violación de su soberanía territorial.
«La inteligencia estratégica procesada desde la base de Manta fue fundamental para el seguimiento y ubicación de Raúl Reyes, como blanco prioritario para el gobierno de Colombia», señala el informe de la Comisión de Angostura entregado al presidente ecuatoriano Rafael Correa y a la prensa, tras casi nueve meses de investigaciones.
A decir del informe, con dicho soporte al ataque al campamento de las FARC, el acuerdo suscrito por EE.UU. y Ecuador sobre la base de Manta para el control del narcotráfico, y que expiró el pasado 18 de septiembre tras 10 años de aplicación, «rebasó sus fines y propósitos».
El informe concluye que no existen nexos entre el gobierno del presidente Correa y las FARC.
El informe de la Comisión de Angostura, que contiene 131 páginas, además concluye que no existen nexos entre el gobierno del presidente Correa y las FARC.
«Nos es placentero en alto grado señalar que no puede decirse bajo ninguna sospecha que hay vínculos del gobierno nacional con las FARC», dijo este jueves el coordinador de la Comisión de Angostura, Francisco Huerta.
Sin embargo, Huerta manifestó que hay personas vinculadas con las FARC que pertenecieron al gobierno de Rafael Correa».
En el informe, la Comisión de Angostura presenta varias versiones que hablan de contactos con las FARC por parte de ex funcionarios, como Gustavo Larrea, ex ministro de Gobierno; José Ignacio Chauvín, ex subsecretario de Gobierno; y René Vargas Pazzos, ex embajador de Ecuador en Venezuela.
Nos es placentero en alto grado señalar que no puede decirse bajo ninguna sospecha que hay vínculos del gobierno nacional con las FARC
Francisco Huerta, coordinador de la Comisión de Angostura
En relación a Larrea, la Comisión cita investigaciones policiales que «indican que Gustavo Larrea viajó al campamento de Angostura el 7 de febrero de 2008», es decir, tres semanas antes del ataque.
Al respecto, el ministro de Seguridad Interna y Externa, Miguel Carvajal, dijo este jueves que si es que hay personas que hayan estado vinculadas al gobierno y que puedan haber tenido conocimiento del campamento de los guerrilleros allí, que sea conocido».
Carvajal añadió que en caso de que existieran responsabilidades de funcionarios o ex funcionarios del gobierno en los hechos alrededor del ataque de Angostura, estos «deberían de ser judicializados».
La Comisión de Angostura además establece en su informe que las FARC y el narcotráfico han logrado penetrar varias instancias de los organismos políticos, judiciales, culturales y sociales.
El ataque colombiano produjo la muerte de 26 personas, entre ellas Raúl Reyes.
En ese sentido, Francisco Huerta negó que su comisión haya afirmado que Ecuador sea una narcodemocracia. Hemos dicho que el país está en riesgo de convertirse en ese tipo de instancia si nos descuidamos, manifestó.
