ARLINGTON.- En la mayoría de los pre-juegos, Vladimir Guerrero puede ser encontrado descansando frente a su vestidor con las piernas levantadas y una gran bolsa de hielo atada a algún lado de su cuerpo.
Catorce años de servicio en las ligas mayores, incluyendo 1,987 juegos de liga mayor, causarán una gran dosis de dolores y achaques. Mientras Guerrero pueda minimizar el cansancio y desgaste en el curso de una temporada y permanecer en la alineación de los Vigilantes de Texas, él siente que puede producir como siempre lo ha hecho. Hasta ahora, la temporada de 2010 ha probado exactamente eso.
Guerrero es segundo en el equipo en juegos jugados con 137 (Michael Young, 141), pero no es segundo de nadie cuando se trata de manejar un bate caliente en los últimos juegos. El jugador de 35 años ha bateado de hit en nueve juegos seguidos, bateando en 17 de sus últimos 34 turnos. El tiene 43 juegos de hits múltiples en la temporada, segundo en el equipo detrás de los 52 de Josh Hamilton.
Por la temporada, Guerrero está bateando .305 con 26 jonrones. Sus 106 empujadas lo sitúan en cuarto lugar en la liga.
Trato de mantenerme jugando tanto como pueda y mantenerme alejado de lesiones, dijo.
Eso fue algo que no pudo hacer la temporada pasada en Anaheim. Guerrero tuvo apenas cinco estancias en la lista de incapacitados antes de 2009, pero pasó tiempo allí en dos ocasiones en su último año con los Serafines, debido a lesiones en el torso y el muslo derecho.
Eso le causó jugar en apenas 100 juegos y obtener 383 turnos al bate. Ya este año él ha tenido 531 turnos al bate.
Quedan unos 20 juegos y yo no he hecho nada todavía, dijo Guerrero con su siempre presente sonrisa.
El año pasado tuve lesiones y no jugué suficiente. Tuve solamente como 380 turnos al bate. Ahora tengo los turnos que normalmente tengo. No he hecho nada diferente. Lo que hay que hacer es mantener la frente en alto.
El bateó para promedio de .319 para la brecha del Juego de Estrellas pero un promedio de .210 en julio seguido por un .269 en agosto, levantaron interrogantes acerca de lo que le quedaba en el tanque. El ha probado que no está cerca de estar vacío, y no ha hecho nada nuevo.
Para mí es lo mismo. No he hecho nada diferente, dijo. Todo el mundo va a tener sus bajas durante la temporada. Yo estuve en una de esas. Pero no he hecho nada. Me paro en el plato de la misma forma que lo hago siempre.

