Conversaba con un intelectual acerca del futuro político inmediato del país. El próximo presidente le dije- está entre Hipólito Mejía, Danilo Medina y Miguel Vargas, pero no lo aceptó porque no cité al actual mandatario, Leonel Fernández.
Ese profesor universitario considera que Fernández se repostulará. Le recordé el impedimento constitucional, pero persistió en su actitud. La propaganda reeleccionista ha logrado penetrar. Sus artífices muestran un optimismo que a su vez genera pesimismo.
No todo quien dice que el Presidente se repostulará está de acuerdo con que eso ocurra. Lo dicen como expresión de vencimiento, con dejo de resignación. Y eso es una vuelta hacia atrás, es una reminiscencia balaguerista.
Vuelven los tiempos de creer que contra el poder nada se puede o que desde éste todo es posible. Con votos o con botas, pregonaba el balaguerismo. El Presidente se rodea de balagueristas y él mismo se solaza en la idea de un nuevo Balaguer. Como tal se comporta, con excepción del crimen.
Unos incontrolables publicitan la reelección a contrapelo de lo escrito en la Carta Sustantiva, pero el Presidente no lo sabe. Uno de ellos, Fredy Pérez, dice estar convencido de que Fernández buscará la repostulación. Con eso deja dicho que éste es un hombre dual. Con dos caras, como el dios Jano, que con una mira al frente y con la otra hacia atrás
Mientras el señor Pérez promueve la repostulación de Fernández, un hombre versado en derecho, vocero autorizado del gobierno y peledeísta integral proclama que la Constitución no permite al Presidente ser candidato en 2012. Me refiero a César Pina Toribio.
De igual modo, un peledeísta que tiene de proximidad con Leonel Fernández lo que le falta de brillantez, y, por supuesto, mantiene con él un entendimiento pleno, ha dicho que el Presidente no anda en reelección. Hablo del senador Félix Bautista.
Alguien deberá leerle y explicarle al señor Pérez el artículo 124 de la Constitución vigente, llamada la Constitución de Leonel Fernández. En referencia al presidente de la República, ese artículo expresa que será elegido cada cuatro años y no podrá ser electo para el período constitucional siguiente.
En verdad, Fernández no ha dicho que está en eso, podría decir por ejemplo: Son voces aisladas, pero quien les habla, es obvio, nunca insinuó que aspirara a permanecer en el solio un minuto más del tiempo para el que fue elegido.
El Presidente tiene para escoger: o el discurso de la cara que mira hacia delante, como el párrafo anterior. O el de la cara que mira hacia atrás, que representan el señor Pérez y los reeleccionistas. No debe olvidar que una aventura a contracorriente a quien menos favorece es a él. Aun fuera un instrumento del destino.

