Opinión

Voces y ecos

Voces y ecos

El maestro Rafael González Tirado, de quien me honra haber sido –y ser- su alumno, publicó en Hoy (29-08-10) un artículo titulado “Freddy Gatón Arce: ¿periodista o poeta? Me parece que el título del mismo era solo un gancho, pues la propuesta del  académico  iba destinada a exaltar la figura del escritor.

 El Ministerio de Cultura y el Colegio Dominicano de Periodistas  erigieron sendos bustos de los  periodistas Rafael Herrera y Orlando Martínez en la sede de esta última institución. González Tirado apoya esa acción, al tiempo que  llama a ponderar la  estatura de Gatón Arce.

“El ministerio de Cultura y el Colegio Dominicano de Periodismo (CDP) enfrentan el  reto de llevar a don Freddy Gatón Arce al nivel alcanzado con su talento y su formación, además de su brillante hoja de servicios, para que comparta estelaridad con los más altos valores de comunicación social dominicano”. Así concluye.

He aceptado la provocación del profesor González Tirado a propósito de la pregunta ¿periodista o poeta? referida a FGA.

El origen  del periodismo está en  la literatura,  y en consecuencia, el periodismo primitivo  se escribió con criterio  literario. Muy por el contrario del concepto de hoy,  cuando el  periodismo es esquemático y de estilo simple, en los siglos 18 y 19  era  obra de literatos.

FGA puso un poco de poesía, en adición a los ingredientes  comunes del periodismo, que  son los hechos. Disolvió  en medida justa y oportuna ese ingrediente,  como se  coloca vainilla a ciertos  dulces.

 Los autores literarios miran con cierto menosprecio al periodista, considerado un escritor menor y ligero. Pero los periodistas hacen mofas de los poetas y pretenden descalificarlos para el ejercicio en las salas de redacción.  Ni una situación ni la otra podía darse con FGA, pues supo desempeñar ambos roles, ya separando una función de otra, ya  combinando ambos ingredientes en el mismo recipiente.

FGA fue fiel a su pensamiento, a su perenne apego hacia la luz y a diferencia de la Poseía Sorprendida, la revista poética que él dirigió en la década de los 40, donde se decía en forma simbólica  lo que  no convenía expresarse explícitamente, en sus editoriales de El Nacional, hizo con el periodismo una poesía directa, llana y más temporal, pero fiel al buen uso de la palabra y a sus sentimientos.

 La fidelidad es un requisito para el periodista y también para un literato, lo contrario es la falsedad, la cual  es inadmisible cuando se trata de hechos reales, en el periodismo, y también cuando se manejan situaciones ficticias para crear belleza, como en el arte literario.

Freddy Gatón Arce tributó fidelidad a las palabras y por igual  a los sentimientos. Ejerció un periodismo comprometido con la verdad y con los más elevados fines, al cual enriqueció con el deleitoso  aroma  de la poesía.

El Nacional

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