Opinión

Voces y ecos

Voces y ecos

Resonaron cornetas y redoblantes. Las voces echaban al aire las consignas. Ceremoniosos, los aspirantes a Rector desfilaban flanqueados de simpatizantes y en el Aula Magna los miembros de la Comisión Electoral esperaban con rostros adustos, cual auténticos magistrados. Era la mañana, poco soleada, pero muy calurosa del martes 15. El profesor Frank Valdez López, miembro secretario de la Comisión Central Electoral de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, leyó la proclama que dejaba abierta –formalmente, digo yo- la campaña con miras a las elecciones del 15 febrero de 2014, en las que serán escogidas las autoridades del centro de altos estudios.

Se dice de siete aspirantes a la Rectoría, esta vez por un período de cuatro años. Sólo tres se movilizaron con algazara de música y eslóganes, cubiertos con sombrillas que muestran su propia imagen y rodeados de jóvenes ataviados con camisetas con propaganda del candidato. Los otros tres aspirantes entraron en silencio y uno no asistió.

El doctor Enerio Rodríguez Arias, de sobrada calidad académica, presidente de la comisión, hizo el compromiso –quizá innecesario- de que será un árbitro imparcial y que garantizará el derecho de todos los participantes en el proceso en igualdad de condiciones.

El papel de ese organismo es organizar, supervisar y administrar las elecciones del centro de estudios. Cada aspirante a la Rectoría, nunca llamados candidatos, agotó un turno de diez minutos. Repartieron el tiempo entre algunos planteamientos puntuales y la resonancia de una retórica hueca. Hablaron en el orden alfabético de sus apellidos: Iván Grullón Fernández, Alejandro Pichardo, Emma Polanco, Amado Reyes, Oscar Rosario y Francisco Terrero Galarza.

Los tres primeros fueron interrumpidos por sus respectivos orfeones, con alboroto de tambores, cornetas, aplausos y gritos que copaban el salón. Los otros tres pudieron hablar sin interrupciones. Grullón, ex decano de Humanidades y ex vicerrector docente, planteó la necesidad de relanzar la UASD y reorientar el gasto para recuperar áreas vitales.

Pichardo, ex decano de Ciencias de la Salud y ex vicerrector docente, dijo -a mi modo de ver- el discurso más sustancioso y claro. Se refirió a cuestiones académicas muy concretas: presupuesto para la investigación, reforzar los vínculos con la sociedad y aplicar las categorías profesorales. Se comprometió, de ser elegido, a hacer de la UASD un motivo de orgullo para los dominicanos.

Al final, el campus se llenó de consignas. Los grupos intercambian saludos. Cada uno piensa que puede necesitar al otro –o ser necesitado por el otro- después de la primera ronda de votaciones, en la que nadie obtendrá la indispensable mayoría absoluta. La campaña se inicia cuatro meses antes del día de las elecciones. Tres aspirantes muestran similar optimismo.

por:  Rafael Peralta Romero

El Nacional

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