El negocio de Miguel Vargas
Un comentarista de televisión afirmaba recientemente que el señor Miguel Vargas, liquidador del Partido Revolucionario Dominicano, ha sido usado de condón. Con esta grosera metáfora se refería a las torpes negociaciones de Vargas con el presidente Danilo Medina para neutralizar al una vez glorioso PRD, puesto ahora al servicio de la peor causa.
Pensaba que no tocaría más el nombre de ese señor en mis artículos. Los penosos espectáculos escenificados por “dirigentes” de la histórica organización me han llevado a mencionarlo. Duele ver la mendicidad mostrada por ellos pidiendo a su dueño político que le den posiciones en la administración pública.
Unos lagrimearon tras la Liga Municipal Dominicana mientras otro provocaba la risa de los peledeístas cuando reclamaba su derecho a ser candidato a la Alcandía de Santo Domingo Este, tras el asesinato de Juan de los Santos, compadre del Presidente, sepultado como héroe nacional por el mérito ganado en el impuesto de los juegos de azar.
Estos pobres seguidores de Vargas no aprovecharon la experiencia sufrida cuando pidieron al PLD (Partido de la Liberación Dominicana) las alcaldías de San Cristóbal, Santo Domingo Norte y de Santiago, ganadas por el PRD en los comicios de 2010. No cogieron la señal de con quién habían negociado o fingieron desconocer las garras del PLD.
Se ha dicho que el PLD prometió a Vargas recursos financieros, empleos en el gobierno actual, candidaturas a puestos electivos y más cargos en un posible gobierno de Medina, en el próximo cuatrienio. Algunos aseguran que el PLD los puso a oler donde guisan. Otros creen que esto ocurre con los de abajo, pues Vargas ha degustado buen bocado.
Vargas ha demostrado que no le interesa carrera política, pero sí la financiera. Podrá ser torpe para divulgar ideas, tratar personas u organizar acciones sociales, pero es hábil para los negocios. Vender al enemigo lo que había sido un histórico instrumento de la democracia no es rentable políticamente, pero económicamente tiene que serlo.
El PRD va a servir para que se incorporen a apoyar la reelección del presidente Medina algunos que andaban buscando cómo enganchar “donde pica el peje”. Vargas los recibe con algarabía para curarse un poco de la soledad, y –lo más importante- porque eso incrementa su cotización frente a ese a quien sirve políticamente.
Yerran quienes afirman que Vargas ha sido burlado por Medina. El mandatario sabe que éste resultó pieza clave para aprobar la alteración de la Constitución que le ha permitido repostularse. Mal están el PRD (ahora Partido Revolucionario Disminuido) y los perredeístas no cercanos al presidente del grupo. Vargas gana como quiera.

