Amaury Sánchez persiste en hacernos conciencia que el arte es universal, no conoce de fronteras nacionales y que cuando es acometido con pasión, compromiso y deseos de trascendencia, cualquier reconocimiento o halago crítico resulta innecesario, fútil y circunstancial.
El maestro Sánchez ha vivido de nuevo la experiencia de aportar un suceso novedoso al arte del músical, el más complejo de las urdimbres escénicas, al montar en el Palacio de Bellas Artes, el novedoso musical Willie (en 3-D) y tras el cual quedan claras varias verdades.
La primera es que se puede estar en paz con la incerticumbre que rodeaba el futuro del múisical dominicano. Ya existe en realización y mejoramiento, una generación de relevo, integrada por hijos y no parientes, de quienes, como Amaury, Kenny Grullón, Irving Alberti, Nuryn Sanlley, Tania Báez y muchos otros perfiles del arte actual, con capacidad incluso para superar a sus predecesores.
La segunda interrogante, despejada anoche a golpe de profesionalidad tecnológica, era el reto de montar un musical en el cual la tercera dimensión fuera un factor de expresión artistica. Se logró. No con la perfección de las grandes produciones norteamericanas que le preceden, pero sin dudas como la mejor de las experiencias conocidas (con excepción de la figula holográfica de Casandra Damirón en uno de los pasados premios Casandra).
Willie es un derroche de buenas actuaciones, una escenografìa bien lograda y multifascética, el maquillaje y vestuario, cuidados en detalle y de una coreografía que no da respiro y que emociona por su graciosa celeridad. Musicalmente, sorprendente la afinación de esas voces. Se trata de un espectáculo que se aparta de lo ordinario, de lo previsible y que tiene la virtud de colocar la República Dominicana en la ruta de las grandes producciones, en las que se aprovechan al máximo los recursos
UN APUNTE
El equipo
Amaury Sánchez: Producción y Dirección.
Yanira Ferry: Producción Ejecutiva.
Gracielina Olivero: Dirección actoral.
Coreografía: Elizabeth Crooke.
Escenografía: Yekmi Díaz.
Efectos 3-D: Luichi Tejada. y Javier Keltal.

