DURBAN. Sudáfrica. AFP. El español Xavi Hernández y el alemán Mesut Özil serán los encargados de sustentar el juego ofensivo de sus equipos en el apasionante duelo de semifinales del Mundial, mañana en Durban, donde su inspiración podría ser determinante.
Ambos han dado sobradas pruebas de que si funcionan, todo funciona. Su visión privilegiada, su capacidad para la creación y su habitual acierto en el pase corto y las asistencias suponen un aval para una partida de ajedrez entre Vicente Del Bosque y Joachim Löw que se presenta muy abierta.
Pero mientras uno parece estar de vuelta después de haberlo ganado todo con el Barcelona y superando ya los treinta años (Xavi), su adversario alemán está en el inicio de su carrera y Sudáfrica-2010 ha supuesto, por si quedaba alguna duda, su consagración entre los más grandes.

