EL CAIRO, (EFE).- Pintura, escultura, fotografía, pero sobre todo muchos zapatos, es lo que se puede ver en una exposición en El Cairo que toma como fuente de inspiración el zapato volador» arrojado en Irak contra el entonces presidente estadounidense, George Bush.
Shoes es el título de esta exposición en la que han participado una veintena de artistas egipcios con obras realizadas para la ocasión o antiguas, ya que la idea de exhibir zapatos en la galería Ibdaa surgió casi por casualidad.
Teníamos previsto para el mes de enero una exposición de pintura, pero el autor nos dijo a finales de diciembre que no tenía obra suficiente, confesó a Efe la encargada de la galería Ibdaa, Lisa Lounis.
El galerista, Nabil Abou el Hassan, decidió entonces poner en marcha una exposición que tuviera como protagonistas indiscutibles los zapatos.
Ya tenía la idea antes, pero pensé que debido al incidente de Irak (cuando un periodista tiró su calzado a Bush, el 14 de diciembre pasado) era un buen momento para llevarla a cabo, afirmó Lounis.
En menos de un mes localizaron a unos veinte artistas, que tuvieron absoluta libertad a la hora de situar los zapatos en el centro de sus creaciones.
Shoes, abierta al público hasta el próximo 2 de febrero, reúne obras con mensaje político o simplemente estéticas, pero resulta curioso que en ninguna de ellas aparece representado el modelo original lanzado a Bush.
En opinión de Lounis, esto se debe a que en Egipto la gente tiene miedo y no quiere posicionarse políticamente».
A la entrada de la galería recibe al visitante un zapato de tacón de gran tamaño y colores chillones, realizado en papel maché, en cuyo interior pequeños muñecos hacen escalada y se deslizan entre calcetines.
Llama la atención en la sala principal un cuadro de fondo rosa en el que un zapato bastante moderno lleva el nombre de Montazer al Zaidi, el periodista iraquí considerado una suerte de héroe nacional por desafiar al ahora ex presidente Bush.
Su autor, Hany Rasehd, sí realizó la obra expresamente para la exposición, una obra muy política pero con un zapatos casi fashion, según Lounis, que incluye tres viñetas que representan el momento en el que Al Zaidi arrojó su calzado.

