¿Qué Pasa?

“Abel” revela un Diego Luna como director de excelencias

“Abel” revela un Diego Luna como director de excelencias

El cine mexicano, luego de Abel, cuenta con un prestigio internacional, al que han contribuido muchos directores y actores que se han ocupado de elevar sus niveles de calidad desde las rancheras filmadas en largometraje en la década de los años 60.

Abel, un drama que concita  magistralmente  a  la comedia a partir de la combinación que paren la inteligencia en la dirección y en la actuación auténticamente infantil del elenco “menor”, el cual se crece en pantalla y proporciona una experiencia fílmica que nadie debería perderse. En el país la hemos visto en la función especial que auspició Copa Airlines, en el Festival de Fine Art´s.La película formó parte en enero del Festival de Sundance, en dónde se proyectó por primera vez a la crítica, después formó parte de la Selección Oficial del Festival de Cannes. Recibió buenas críticas de los medios franceses, elogiando el trabajo como director e incluso comparándolo con Michel Gondry y Wes Anderson.

La película reivindica esa  necesaria fórmula del nuevo cine latinoamericano que debe ser lo suficientemente atractivo como para producir buenas ventas, pero a partir de temas que sirvan para la orientación, reflexión y educación de las personas en torno a problemas reales de las comunidades ordinarias, lejos del friccionado mundo de los efectos especiales, la violencia en demasía y la truculencia que caracterizan la producción masiva del quehacer industrial fílmico norteamericano. El tiempo que dura la película en pantalla, se disfruta a cada instante, sobre todo por la actuación del protagonista, un niño que padece de una enfermedad psiquiatrica que lo presenta como introvertido. La madre, por asuntos económicos, lo lleva a la casa con la instrucción de no contrariarlo. Abel irá asumiendo, sorprendentemente, el rol del padre de familia, creando situaciones tan hilarantes como dramáticas.

«Abel» sorprendió

Abel sorprendió a México con su fuerza en las  taquillas, en las que impuso record de ventas, al punto de que sus 65 copias recaudaron en su primer fin de semana en México,  3 millones de pesos, superando a Shakespeare Enamorado. Se estrenó   el 28 de mayo pasado. Mucha gente que dudó de Luna como director, se ha tenido que comer sus palabras. Diego logra una película memorable, que se disfruta por la fuerza de la auténtica capacidad histriónica de los hermanos Christopher  (Abel) y Gerardo Ruiz-Esparza (Paúl), de ocho y seis años, respectivamente.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación