El artista plástico Arquímedes Mejía dejó inaugurada la exposición Confesiones de un Arlequín en la Sala de Exposiciones del Instituto Cultural Dominico Americano.
Sus obras manifiestan una pausa visual, mediante el abordaje de plácidas figuras de arlequines, que cambian las imágenes dantescas que pueblan con dolor nuestro diario vivir. En la muestra, compuesta por grandes y medianos formatos, Mejía pone en relieve sus conocimientos avanzados del color, transitando por las gamas apasteladas, tenues, rosas, rojo, mamey con toques del blanco y el negro, pero sin poner los colores a competir, consigue por tanto, un armónico estadio colorístico, que promueve el descanso visual y la placidez espiritual que es uno de sus propósitos como creador plástico..

