HAINA.- La enfermera Sandra Castillo, residente en el sector Paraíso de Dios de Haina, levanta una roca formada por los residuos de baterías de automóviles que eran enterrados en un solar contiguo a su casa por la empresa Metaloxa que funcionó allí por más de 20 años y provocó contaminación en la zona. Decenas de adultos y niños presentan aún elevados índices de plomo en la sangre. El Instituto Blacksmith, con sede en Nueva York, calificó a este municipio dentro de los 10 lugares más contaminados del planeta. El Nacional/Mario Terrero.
