NUEVA YORK .AP. Curtis Granderson y Lance Berkman han encajado bien en sus uniformes a rayas en el mejor momento.
En una explosión ofensiva durante un verano caluroso, sus bates ardieron mientras la temperatura comenzaba a enfriarse. Ambos han inesperadamente encabezado a la ofensiva de los Yanquis en los dos primeros encuentros de la serie divisional de la Liga Americana contra los Mellizos de Minnesota.
No ha sido Derek Jeter. Ni Alex Rodríguez. Ni Jorge Posada. Ni Robinson Canó.
Si no Granderson y Berkman. Eso te acerca pronto con tus compañeros, cuando uno comienza a pegar buenos imparables en la postemporada, dijo Berkman.
Luego de ganar los dos partidos en Target Field, los defensores del título llegaron a casa con una ventaja de 2-0 en la serie de cinco partidos. Phil Hughes intenta barrer para colocar a Nueva York en la serie de campeonato en la Americana contra Texas o Tampa Bay.
Brian Duensing lanza por los Mellizos.
Obviamente, los dos primeros partidos no salieron como se planearon, dijo el receptor estelar de Minnesota, Joe Mauer. «Pero estuvimos presentes. Una pelota aquí o allá, y fácilmente pudimos estar arriba 2-0.

