PARIS. AFP. El ex dictador panameño Manuel Noriega, está «abatido» por la decisión adoptada el martes por un juez francés de ordenar su prisión preventiva a la espera de que sea fijada la fecha de su nuevo juicio en Francia por lavado de dinero del narcotráfico, indicó uno de sus abogados.
«En el momento lo sentimos particularmente abatido por la decisión» del juez de dictar su prisión preventiva, indicó a la AFP uno de sus abogados defensores, Yves Leberquier.
El martes, horas después de llegar a Francia extraditado desde Estados Unidos, donde cumplió 17 años de cárcel por tráfico de estupefacientes, y donde aguardaba desde 2007 una decisión sobre el reclamo francés, Noriega, de 76 años, compareció ante el juez de Libertades y Detención, Jean Michel Matthon.
«Es un momento difícil para él», sostuvo Leberquier interrogado sobre cómo el ex hombre fuerte de Panamá en los años ochenta asumió que será sometido a un nuevo juicio en Francia, esta vez en su presencia.
En 1999, el Tribunal Correccional de París lo condenó en ausencia a 10 años de reclusión por lavado de dinero del narcotráfico, principalmente en inversiones inmobiliarias.
Esa misma instancia judicial deberá fijar en las próximas semanas la fecha del nuevo juicio.
En la audiencia celebrada el martes en el Palacio de Justicia de París, Noriega pidió ser repatriado a Panamá pues en virtud de la Convención de Ginebra ya cumplió su pena en Estados Unidos como «prisionero de guerra».
Noriega justificó su demanda por razones de salud ya que, además de sufrir de hipertensión, hace cuatro años sufrió un accidente cardiovascular, dijo Leberquier.

