Boston (EEUU), (EFE).- El escolta Ray Allen se encuentra optimista y regresó a la base de los Celtics de Boston después de haber atendido a su hijo durante toda la noche en un hospital local.
Allen se encuentra cansado pero contento de que Walker Allen, su hijo de dos años y medio, está en recuperación después de haber presentado un cuadro de diabetes. A Walker Allen le diagnosticaron diabetes durante las finales de la NBA del 2008.
El escolta de los Celtics pasó la noche con su hijo, pero ya se encuentra de regreso con el equipo, y aunque no pudo entrenar esta mañana sí hará el viaje hacia Miami, en donde Boston jugará el domingo el primer juego de una gira de cuatro.
