La Unión de Inmigrantes Dominicanos en España (UIDE) denunció que cientos de dominicanos son afectados por el aumento de las tasas de interés de las hipotecas y créditos, que en los últimos tres años han crecido hasta un 80 por ciento en ese país.
El doctor Santiago Rodríguez Figuereo, un abogado dominicano que ejerce en España, dijo que creó esa entidad con el objetivo de ayudar a los dominicanos que obtuvieron préstamos en forma fácil, en la mayor parte de los casos por encima de su capacidad de pago, y que ahora, ante el aumento desorbitado de las tasas de interés, no pueden pagar y corren el riesgo de perder sus casas.
Dijo Rodríguez Figuereo que una parte importante de esos préstamos personales e hipotecarios se hizo violentando las normas prudenciales establecidas en España, por lo que acusó a los promotores y a los bancos que los otorgaron de ser los principales responsables de la situación.
En una declaración enviada a El Nacional desde Madrid, dice que debido a la preocupación del colectivo dominicano en España estaba desde hacia bastante tiempo buscando la forma de cómo ayudar a sus paisanos a resolver la situación del aumento desorbitado del pago de las hipotecas.
Afirmó que a través de UIDE inició unas acciones para orientar y asesorar a los inmigrantes perjudicados por las hipotecas.
En muchos casos el pago en la cuota ha sufrido un aumento de hasta un 80% en menos de tres años, dijo, e indicó que para esas asesorías cuenta con un equipo de abogados especialistas en la materia que imparten charlas de orientación en sus barrios, para informar cómo enfrentar el problema.
Son miles de familias las que están atrapadas en una situación insostenible, con hipotecas y préstamos personales a los que no pueden hacer frente. Sin trabajo o en el mejor de los casos con trabajos precarios y salarios que a penas les llegan para comer, han sido impulsados por inmobiliarias y asesores financieros con el argumento de que con el dinero que estaban pagando por un alquiler la casa sería suya, señaló.
Rodríguez Figuereo dijo que los créditos se concedieron con mucha flexibilidad, sin que se cumpliesen los requisitos de solvencia y en la mayoría de los casos se tasaron las viviendas por encima de su valor de mercado, concediendo un préstamo (en una sola hipoteca) que comprendía los créditos para la compra del inmueble, el pago de los impuestos, los gastos de gestión y sobre todo la gran comisión que se llevaban la inmobiliaria y los agentes que intervenían en la operación.
Con esta mala práctica se ha ocasionado un perjuicio muy grande a las familias, personas que se sienten presionadas por las llamadas de los acreedores, con miedo cuando suena el teléfono, afectadas de insomnio, estrés, taquicardia, depresión, inseguridad, miedo, con un sentimiento de frustración ante la pérdida de su casa: su ilusión, y lo peor es que si dejan la casa al banco quedan con una deuda que no podrán pagar en toda su vida, señaló.
Afirmó que los bancos tienen su parte de responsabilidad en esa situación, pues las hipotecas no se realizaban con el rigor que se acostumbraba en España.
No es un secreto para nadie que desde hace varios años se venía hablando de que el ritmo de construcción que se llevaba en España no podría ser asumido por el mercado, y los bancos y cajas, que son los organismos más preparados para la gestión del mercado en la economía, tienen por tanto su parte de culpa en la crisis financiera, dijo.
Afirmó que las orientaciones jurídicas son impartidas por los abogados Gustavo Kolfchinske, Cintya Favereo Ballestero y Santiago Rodríguez, quien a la vez coordina los encuentros, y el señor Roberto Moreno, quien realiza la introducción.
Como organizadores participan en Cuatro Caminos (Roberto Moreno), Alcobendas (David Santana), San Agustín (Héctor Rafael Bautista), Villaverde (Adonaida Cuki y Tomás Celestino), Estrecho (Lucinda Ramírez Meléndez), Ciudad de los Ángeles (Víctor Beltré), Mostoles (Tina Matos), San Cristóbal de los Ángeles (Nelson y Francisco Estrella), Alcalá de Henares (Agripino García y Frank Reyes) y Prosperidad (Frankelin y Belkis Ramírez).

