Es cierto. No son los dos jóvenes de ayer. Físicamente no son los dos artistas comprometidos que recibió como anfitrión Orlando Martínez, en 1974, cuando vinieron por vez primera y a cantar a unas masas que requerían de un mensaje de esperanza y lucha, cuando la dictadura constitucional encaminaba sus pasos.
El cierto. Ana Belén y Víctor Manuel han cambiado de apariencia. El paso del tiempo es recetario común que no hace reconciliar con los cambios físicos, pero .hay voces y espíritus que no se dan el lujo de cambiar por nada. Hay compromisos del amor y de lucha que permanecen incólumes en las galerías de la conciencia y no tienen otra forma de ser que seguir siendo.
Las voces de Ana Belén y Víctor Manuel, en un concierto que fue el acto central del aniversario 63 del Banco Central de la República Dominicana, habrá de ser recordado por la permanencia de esta pareja por cuyas ondas se desliza el amor a mucho tiempo de haber llegado.
Ambos alcanzan sonoridades irrepetibles en otras esferas del arte popular hispano, ambos corren a la par de un mundo necesitado de quien observe y haga noble tanto la esencia del amor entre dos personas disminuidas físicamente (y que hoy tienen sus hijos que les cuidan), hasta la proclama desafiante para la recalcitrante derecha fascista (racista por definición) con un texto como Contamíname, con el cual iniciaron el espectáculo.
Ana Belén contrasta su aparentemente frágil delgadez con la fuerza de sus tonos agudos que graban en silencio caracteres en el alma de su concurrencia. Fuerza interpretativa, voz en sus tonos más altos. Víctor Manuel, gracias a la gravedad bien manejada de su voz y a su fuerza inspiracional en textos que se han inscrito en la cultura popular, se desarrolla en escenario con emotiva humildad, con sencillez propia de un ser que no ostenta talentos ni trayectorias. Simplemente disfruta para si (probablemente más que el público) cada nota, cada figura, cada idea cantada en un encuentro artísticos de los que se van a atesorar por siempre. Ambos son la fuerza del amor sin encadenamientos a la superficialidad que abunda en radios programadas y espectáculos que son más mercadeo que otra cosa. Inolvidable la forma en que el Banco Central ha conmemorado sus 63 años.
José Antonio
Amigo incondicional de la pareja de invitados, José Antonio Rodríguez fue convocado por su calidad creativa para abrir el espectáculo. El cantautor y creativo de tantas campañas, se propuso y logró, no cumplir con un papel de complemento talonario del show de otros. No. Rodríguez logró ganarse el público en base a la calidad de sus canciones originales, involucró la gente en Para quererte y Vive, dos de sus piezas más conocidas, generó complicidad y aplausos por la gracia elegante con que se manejó.
Valdez Albizu
El gobernador del Banco Central, en un mensaje grabado en video, agradeció la presencia de sus invitados (cuerpo diplomático, Junta Monetaria, representantes del sistema financiero privado, funcionarios y empleados del BC, gerentes públicos y privados, directores y periodistas de medios de comunicación) destacando que en esta oportunidad el aniversario de la institución se quiso hacer con un espectáculo que quedará en la mente y la sensibilidad de quienes acudieron al llamado.

