Santo Domingo- El auditor y analista financiero Valentín Pérez, abogó por que en el país se comiencen a respirar nuevos aires, que traigan paz y sosiego a toda la población, después de la escenificación del tan mencionado caso Odebrecht y otros de menor relevancia, a lo que se le suma la proliferación desmedida de la delincuencia, que reina en los barrios de santo domingo y varias provincias del país.
Pérez dijo que ya está bueno de vacaciones, y que la clase política y los servidores públicos del país deben retomar sus labores y dedicarse a obrar para que el país siga su curso normal, encaminados hacia el desarrollo, la modernización, el avance de la educación, salud, alimentación, transporte, salubridad, medio ambiente, otros, ya que el tema de Odebrecht muchos lo han querido convertir en una telenovela de nunca acabar, mientras el país sucumbe en el abandono y la desesperación.
“Quiérase, o no, el caso Odebrecht tiene a la población sumergida en un estado de ansiedad y sobre salto jamás visto, la clase política ha creado un aura de negatividad y pesimismo en la población, y eso se refleja en las innumerables protestas suscitadas en toda la geografía nacional, no solo la marcha verde, también sectores apolíticos y religiosos que nunca habían participado en este tipo de manifestaciones y protestas”, sostiene.
Agrega que “el bombardeo y manipulación de informaciones de muchos medios de comunicaciones, crearon un ambiente de desesperanza que todos creían que nos enrrutábamos a vivir la situación actual de Venezuela, pero ya es tiempo de que ese estado desaparezca y todo vuelva a la normalidad, y esa responsabilidad recae directamente sobre la clase política y servidores públicos, indicó el analista”.
Precisó que no es un secreto para nadie que durante los momentos más álgidos de la “telenovela” Odebrecht, la economía se contrajo, y el sector empresarial comenzó a hacer los ajustes de lugar ante cualquier estallido social o político en el país, pero gracias al esclarecimiento parcial de todo este barullo, las aguas están tomando su nivel y ese segmento importante de la sociedad comienza a tener sosiego.
El analista sugirió a una parte de los medios de comunicación a ser menos sensacionalistas con relación a este y otros temas sensibles, ya que con esta aptitud no se aporta nada a la sociedad y siembran el caos y la desesperanza a todos los niveles, contribuyendo con el ambiente de incertidumbre y desasosiego generalizado.

