Un negocio costoso –
La televisión es un negocio costoso, que al igual que el de los shows artísticos y los cantantes, carece de financiamiento y líneas de crédito de los bancos.
Ninguna entidad financiera presta para montar un programa de televisión, a no ser en la ocasión en que Baninter regenteaba Telecentro, que abonó más de cinco millones de pesos para la producción de ¿Cuánto Vale el Show?, y todo el mundo sabe en qué paró todo.
Dice Frederick Martínez que en los inicios de Pégate y Gana con El Pachá se habían invertido 30 millones de pesos, sin recibir ninguna señal de poder ser recuperados, hasta que se decidió por hacer una reingeniería, que llevó el programa a manos del programador de la radio Mon Lluberes, quien con su gestión cambió el esquema y se logró completar una misión de rescate.
Pero, en la música también conocemos proyectos que se han engullido 25 millones de pesos, sin rechistar y nada ha pasado.
Hace tiempo que el merenguero Eddy Herrera estimó en 5 millones de pesos que se necesita invertir para hacer el lanzamiento de un artista.
Precisamente esa suma se gastó en la orquesta de Rafely Rosario, y cuando los inversionistas no vieron retorno abandonaron el proyecto.
Con esto queremos dejar sentado que la gente se deja a veces deslumbrar por la escarcha, el confetti, las luces de colores y las bambalinas de la televisión y el espectáculo, sin saber ni estimar lo que se ha invertido y gastado.
Verdaderas fortunas han sido subcionadas por el tunel del no retorno, sin que nunca puedan verse los frutos del «cuerno de la abundancia», con cuyo retrato se adornaban las salas de la casa y de los negocios en otros tiempos.

