Nueva York (EEUU), (EFE).- El abogado del lanzador Roger Clemens aseguró que su cliente no se encuentra entre los más de 100 jugadores que dieron positivo en pruebas de detección de sustancias prohibidas en el 2003.
Rusty Hardin, abogado de Clemens, declaró al diario The New York Times que el serpentinero obtuvo los resultados de la compañía que realizó las pruebas de detección y las proveyó al Congreso antes de su testimonio del 2008, renunciando a su derecho de mantenerlas en privado.
De acuerdo con Hardin los resultados no afectarían la investigación federal del Gran Jurado, si Clemens fuera culpado de perjurio.
Clemens rechazó las declaraciones de su ex entrenador personal Brian McNamee de que éste presuntamente lo inyectó esteroides y la hormona del crecimiento humano desde 1998 hasta el 2001.
McNamee ni hizo ninguna afirmación sobre el 2003, y a los jugadores no se les hacía pruebas de detección de la hormona del crecimiento en ese año.
Pero los peloteros debieron someterse a una serie de pruebas ese año como parte de un estudio de las Grandes Ligas para determinar su era necesario imponer pruebas de detección obligatorias en las mayores en el 2004. En el año del 2003 no había penalidades para quienes dieran positivo.
Hardin dijo que decidió revelar los resultados hasta ahora debido a que el tercera base de los Yanquis de Nueva York, Alex Rodríguez, y más recientemente el dominicano Sammy Sosa, también han sido ligados a la lista del 2003.
La única razón por la que menciono esto es porque Clemens está siendo mencionado con Sosa y Rodríguez, pero Roger no dio positivo, declaró el abogado al diario.
Como parte del acuerdo entre la Unión de Jugadores y las Grandes Ligas, los resultados de 1.198 jugadores en el 2003 deben permanecer en calidad de anonimato. Pero las penalidades iniciaron en el 2004, y las suspensiones por la primera vez en que un jugador diera positivo, comenzaron en el 2005.

