San Juan. EFE. El jefe de la Policía de Puerto Rico, José Figueroa Sancha, señaló hoy que hay todavía elementos corruptos en su organización, que el pasado día 6 fue golpeada con la detención de cerca de un centenar de sus miembros en todo el país.
«Faltan todavía más por caer», dijo Figueroa Sancha, tras referirse al operativo de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), que llevó a cabo en la isla caribeña una de las operaciones contra la corrupción relacionada con el narcotráfico más importantes de su historia.
Figueroa Sancha subrayó que no se arrestó a todos los corruptos, pero que siguen en marcha las investigaciones para limpiar el cuerpo policial de elementos indeseables.
La operación contra la corrupción supuso el arresto de 133 personas -entre policías y funcionarios- acusadas de corrupción relacionada con el tráfico de drogas, delitos que fueron investigados en el periodo comprendido entre julio de 2008 y septiembre de 2010.
El jefe de la Policía aprovechó la ocasión para anunciar que los delitos -incidencia criminal, en sus palabras- se redujeron en los últimos meses en un 6 por ciento.
Dijo que una buena muestra del resultado en la lucha contra la criminalidad es que en las pasadas 48 horas no se hayan registrado muertes por causa violenta en la isla caribeña.

