MADRID, (AFP). El líder liguero, el Barcelona, no pudo sentenciar este sábado el campeonato español al empatar 1-1 con el Real Madrid en el «clásico» de la 32ª jornada de la Liga, disputado en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid.
El Barcelona sufrió durante la primera parte ante un Madrid muy defensivo hasta que al inicio de la segunda, Leo Messi adelantó a los azulgrana de penalti (53) antes de que en el 82 Cristiano Ronaldo igualara también de pena máxima.
El técnico del Real Madrid José Mourinho salió este sábado decidido a evitar el juego de toque del Barcelona, por lo que en el primer tiempo optó por la contención, dejando a Mesut Ozil en el banco y colocando al, habitualmente, central Pepe, reforzando el centro del campo por delante del eje de la defensa.
El Real Madrid, que todavía recuerda el 5-0 de la primera vuelta liguera, optó por ceder el balón a los visitantes y esperar en su campo para tratar de salir al contraataque o enviar balones largos buscando a Cristiano Ronaldo o Karim Benzema.
La táctica blanca dio el resultado apetecido atenazando al Barça, que apenas inquietó la portería de Iker Casillas en los primeros 45 minutos.
Los azulgrana tuvieron que esperar hasta el minuto 44 para dar el primer susto a los blancos con una internada de Leo Messi, que se fue en diagonal desde la izquierda apoyándose en dos compañeros antes de soltar un tiro cruzado que detuvo bien Casillas.
«Estábamos jugando contra un señor equipo, con el 0-1 nos faltó buscar un poco más la portería de (Iker) Casillas, estamos contento, no perder es un buen resultado», dijo ‘Pep’ Guardiola, quien agregó estar «contento con el comportamiento de mis jugadores».
Los blancos «han jugado de forma muy directa, buscando la espalda del defensor», añadió el entrenador barcelonista, considerando que «el Madrid ha mostrado la casta, la calidad».
El «Pulga» tuvo muchas dificultades este sábado para desplegar su habitual juego, bien marcado y presionado por Pepe en un partido de alta tensión, bronco, por momentos.
El Real Madrid, que había optado por los balones largos, tuvo sus mejores opciones en las jugadas a balón parado, una de las cuales, al filo del descanso cuando tras un saque de esquina, Sergio Ramos envió de cabeza desde el segundo palo al primero, donde cabeceó Cristiano, sólo para ver como Adriano sacaba su remate prácticamente de debajo de los palos (45).

