Roma. EFE. El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, regresó ayer a Lampedusa para comprobar el estado actual de la crisis migratoria que vive esta isla italiana, desde donde instó a sus socios comunitarios a que se hagan cargo de un problema que considera europeo».
Berlusconi, quien ya visitó Lampedusa el pasado 30 de marzo cuando allí había más indocumentados que habitantes, se encontró con algunos vecinos del lugar, a quienes recordó que ha cumplido sus promesas sobre los inmigrantes en situación irregular.
Tras visitar los puntos de la isla que han sufrido en mayor medida la masiva llegada de inmigrantes, el mandatario compareció ante los medios en el cuartel de la aeronáutica militar.
«Éste es un problema europeo, no sólo por los 25.000 inmigrantes que han llegado, sino por los que llegarán. De seguro que de Libia, que se encuentra en guerra, llegarán más inmigrantes, dijo Berlusconi.
Estamos probando el modo de llegar a un acuerdo con Francia.
Creo que Francia debe darse cuenta de que el 80 por ciento de estos inmigrantes aseguran querer llegar hasta sus parientes en Francia.
Si no encontráramos acuerdo, nos veríamos obligados a meter a esta gente en centros de acogida hasta seis meses, tras lo que podrían irse libremente, agregó.
El jefe del Gobierno italiano dijo que espera que el próximo lunes salga de la reunión de ministros europeos de Exteriores y de Interior el acuerdo para poner en práctica el compromiso de ayuda a los países mediterráneos que, según él, se alcanzó en el último Consejo Europeo de jefes de Estado y de Gobierno.

