FERNANDO LLANO
CARACAS. Venezuela. AP. Con su propia música de fondo Simón Díaz fue despedido el viernes por cientos de dolientes, algunos vestidos con trajes típicos, que corearon sus canciones en un cementerio del este de Caracas donde el cantautor venezolano tendrá su descanso final.
Al ritmo de temas como “La vaca mariposa», “Mercedes» y el clásico “Caballo Viejo» que le dio fama mundial, el más querido músico folklórico fue honrado por familiares, amigos y admiradores, adultos y niños, que rezaron, sollozaron y cantaron acompañados de un grupo de música llanera que tocaba el arpa, cuatro y maracas, los instrumentos típicos venezolanos. “Honró su origen, honró su familia, honró su patria», expresó su hija Bettsimar, parada con sus hermanos y su madre, Betty de Díaz, junto al féretro cubierto con la bandera nacional.
“Quise poner mi vida al servicio de lo que él también creyó, y hasta el sol de hoy Dios me lo ha permitido: unir a los venezolanos en un sentimiento tierno, auténtico, bonito», añadió la hija. “De las virtudes de papá la primera es la gratitud. Todo aquel que le do la mano tenía en él un amigo eterno.”

