AP
CARACAS.- El presidente Hugo Chávez dijo el jueves que dos capitanes de la Guardia Nacional fueron arrestados por presuntamente conspirar contra su gobierno con la ayuda de la oposición venezolana y de ex oficiales militares que viven en Estados Unidos.
Chávez señaló que los oficiales habían estado siguiendo sus movimientos y manteniendo contacto con ex oficiales venezolanos que viven en Estados Unidos, quienes han sido acusados de participar en dos ataques con bomba en Caracas.
Ayer fueron detenidos dos oficiales de la GN: están detenidos, dijo el mandatario. Chávez no proporcionó los nombres de los arrestados, quienes están detenidos en la Dirección de Inteligencia Militar.
Los oficiales, apuntó, estaban en contacto con movimientos políticos, haciendo contacto con Estados Unidos por correo electrónico, preparando planes desestabilizadores contra el presidente.
Chávez no dio más detalles sobre la identidad de los ex oficiales que viven en Estados Unidos, pero su referencia a los ataques con bomba sugiere que se refería a los ex tenientes del ejército José Antonio Colina y Germán Rodolfo Varela.
Colina y Varela negaron cualquier participación en los bombazos del 25 de febrero del 2003 en la Embajada de España y en el Consulado de Colombia que ocasionaron cuatro personas lesionadas.
Los ex soldados pertenecían a un grupo de oficiales en rebeldía que ocuparon una plaza de Caracas en octubre del 2002 seis meses después de que Chávez sobrevivió a un golpe de Estado de corta duración y que hicieron un llamado vano a otro levantamiento contra s gobierno.
Ellos fueron detenidos por autoridades de inmigración de Estados Unidos en el 2003 luego de solicitar asilo político en Miami. A ninguno se le otorgó el asilo y ambos fueron liberados en abril del 2006.
Venezuela pidió su extradición en enero del 2004 por presuntos crímenes contra personas, contra el orden público y contra intereses públicos y privados, según una orden de arresto emitida en Caracas.
Pero ellos no fueron enviados a su país porque fiscales estadounidenses y abogados defensores estuvieron de acuerdo en que había evidencia d que serían torturados si regresaban, según consta en documentos de la corte y de sus abogados.
Desde el intento fallido de golpe de Estado del 2002, Chávez ha acusado repetidamente a sus adversarios de conspirar contra su gobierno para asesinarlo. Los políticos de oposición han negado tales acusaciones e insisten en que Chávez debe ser expulsado por los votantes y no por un movimiento militar rebelde.

