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Cójanlo

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Caso choferes

 

Los allanamientos a la residencia del presidente de la Unión de Transportistas (Unatrafín) y al local del gremio abren un compás de interrogantes sobre las circunstancias en que fueron abatidos tres miembros de la Federación Nacional de Transporte la Nueva Opción (Fenatrano). Por los sucesos se capturó a los integrantes de una supuesta banda, de la cual, según la Policía, formaban parte dos sargentos y un político y sindicalista, que operaban por encargo.

Esa es una de las razones por las cuales los allanamientos a la residencia de Arsenio Quevedo, en el ensanche Isabelita, y al local del gremio que preside se prestan a conjeturas. A raíz de las últimas dos muertes, el presidente de Fenatrano, Juan Hubieres, se entrevistó con el jefe de la Policía, Manuel Castro Castillo, y atribuyó los homicidios a un supuesto sicariato choferil.

Quevedo también se entrevistó con Castro Castillo y reclamó una investigación exhaustiva. Es obvio que con la captura de los supuestos integrantes de la banda que habría matado a los tres choferes no se despeja el panorama sobre los homicidios. Queda determinar quién o quiénes habrían pagado para ejecutar a los transportistas para completar la investigación.

El Nacional

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