Semana

Como cada domingo: «Donar sangre es dar vida»

Como cada domingo: «Donar sangre es dar vida»

José Rafael Sosa

Nadie se hace consciente de lo trascendental que es la donación de sangre hasta el justo momento que tiene un pariente grave, o herido o en el trance de una cirugía de emergencia, que es cuando se aprende por las malas el drama que es el egoísmo y la ignorancia nacionales respecto de la donación de sangre.

La sangre es un líquido vital que salva vidas.
El acto de donar sangre es la suprema expresión de solidaridad humana.
El país necesita una gran estrategia nacional que fomente la creación de una cultura de la donación de sangre. Este es el momento para lograr ese objetivo.

Por una curiosa casualidad he entrado en contacto con el Hemocentro Nacional y he ratificado la necesidad de abogar y actuar a favor de la donación voluntaria y altruista de sangre.

El acto de donar sangre es la suprema expresión de solidaridad humana.
El doctor Pedro Sing Ureña junto a personal del Hemocentro.

El Hemocentro, que ya tiene un trabajo meritorio por la entrega de su personal y abogo para que sea ubicado en la panorámica de máxima prioridad de atención por la importancia de su labor.

Se trata de una unidad especializada que debe figurar en el punto fundamental de prioridad tanto del público como de todas las estructuras oficiales, (que le han dado respaldo, pero que debe ser mayor aún)

Hemocentro es un proyecto que debe ser conocido, respaldado y reconocido por su labor fundamental: la de crear la cultura de la donación de sangre como máximo gesto de generosidad humana, capaz de salvar tres vidas por cada pinta de sangre donada.

Puedes leer: Donar sangre es donar vida

La donación de sangre es una de las acciones más nobles que puede realizar un ser humano por el prójimo.
Donar sangre no daña la salud de nadie. Al contrario. Es saludable. En modo alguno perjudica: el cuerpo humano tiene dos litros de sangre de reserva (así es de perfecto el cuerpo humano), una sangre que no se usa, que no es necesaria, salvo como reserva, por lo que se puede extraer y donar, y el cuerpo se ocupa de reponerla en unas semanas.

Pero no tenemos conciencia ni de lo saludable que es la donación, sino de lo importante que es la donación como acto humanitario.

Hay mucho por hacer. Muchas mentes que pueden ayudar con sus ideas. Muchos brazos que deben extenderse… para donar.

Por este medio informó que estoy dispuesto a hacerme voluntario, desde la comunicación, para lograr que se cree en el país, una cultura de donación de sangre.
Me he puesto a disposición de otros proyectos pero al parecer escribí con tinta invisible.

José Rafael Sosa

José Rafael Sosa