París, (EFE).- La inmigración en Francia es un problema por resolver que amenaza el futuro del sistema de protección social del país, declaró hoy Henri Guaino, consejero especial del presidente Nicolas Sarkozy.
Hay que ser capaz de recibir dignamente a quienes vienen a Francia, aseguró a la emisora de radio RTL Guaino, estrecho colaborador de Sarkozy, quien se presenta a la reelección en los comicios presidenciales de abril-mayo próximos.
Guaino mencionó que la presión migratoria es un problema en un entorno de sociedad en crisis y aseguró que hay que controlar los flujos migratorios».
Esta nueva alusión a la cuestión de la inmigración en Francia por parte de Guaino se conoce al día siguiente de un debate que el consejero de Sarkozy mantuvo con la candidata del ultraderechista Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, quien tiene en el control de la inmigración uno de los aspectos fundamentales en su campaña.
Guaino precisó que su actitud hacia Marine Le Pen durante la emisión de televisión en el canal France 2 fue cortés pero rechazó al entrevistador que se calificara ese encuentro de cordial». El presidente Sarkozy ha reducido su distancia en las encuestas de intención de voto con relación al favorito, el candidato socialista François Hollande; en esos sondeos Le Pen mantiene su posición como tercera candidata con mayores preferencias de los votantes.

