San José, (EFE).- El Gobierno de Costa Rica anunció ayer que dispondrá de una policía de fronteras para reforzar las medidas de vigilancia y control en la frontera con Nicaragua durante las festividades de Navidad y fin de año.
El Ministerio de Seguridad indicó en un comunicado que este cuerpo se restablecerá y reforzará con un grupo de 200 funcionarios de la Fuerza Pública.
Además, se enviarán al menos cien oficiales de policía a Barra del Colorado, en la zona caribeña, en las cercanías del área donde Costa Rica y Nicaragua mantienen un litigio desde hace casi dos meses.
En esa localidad se establecerá «una base de operaciones con monitoreo electrónico (…) con el fin de tener mayor control de la seguridad de la zona», indica la nota oficial.
El Gobierno anunció además un «reforzamiento de la presencia y vigilancia en todo el cordón fronterizo con aproximadamente 30 puestos de avanzada» así como patrullajes en los principales ríos costarricenses afluentes del fronterizo río San Juan, como el Colorado, el Sarapiquí y el San Carlos.
Estos patrullajes serán coordinados por el Servicio Nacional de Guardacostas y el Servicio de Vigilancia Aérea, tanto para control de fronteras como del narcotráfico, para lo cual también se colocarán cámara de vídeo, detalla el boletín.
La policía costarricense establecerá, además, puestos de control ribereños en sitios cercanos a la frontera.
Estos puestos de control ejecutarán mecanismos «de cierre de tránsito mediante cables tensados de los ríos Colorado, San Carlos y Sarapiquí, para contar con una alerta temprana y control del paso», añade el comunicado.
El Gobierno anunció que emitirá en los próximos días un decreto para imponer regulaciones especiales de navegación en estos ríos.
Las autoridades costarricenses aclararon que ninguna de estas medidas pretende entorpecer el tránsito normal de nicaragüenses por la frontera, especialmente la salida y entrada de decenas de miles que en estas fechas van a su país a visitar familiares por las festividades.
Por esta razón señalaron que se hará un refuerzo de los puestos migratorios con personal de la Dirección de Migración «para agilizar el trámite y control de las personas que salen e ingresan al país por esta fechas».
Todas estas acciones serán coordinadas por «un Comité de Crisis para los días festivos que garantice el monitoreo permanente de la situación», el cual estará integrado por representantes del Ministerio de la Presidencia, de Relaciones Exteriores y de Seguridad.
Costa Rica y Nicaragua mantienen desde finales de octubre una disputa por la soberanía de un sector de la fronterizo Isla Calero, en el Caribe, donde Managua lleva a cabo la construcción de un canal fluvial, mientras que San José lo acusa de haber invadido su territorio y causar severos daños a un humedal.

