Opinión

DE SALUD Y OTRAS COSAS: ¡Brillan las Estrellas!

DE SALUD Y OTRAS COSAS: ¡Brillan las Estrellas!

Corría el año 1968 y cuando fuimos declarados campeones, los estrellitas partimos desde el Estadio Tetelo Vargas hasta el parque Duarte.

Con ramos y pencas de caña asumí la marcha junto a mi colega y hermano Dr. Fidel Mejía (ya fallecido y pabellón del deporte nacional). Ambos coordinábamos al mismo tiempo las luchas estudiantiles y aprovechando lo enardecida de la multitud entonábamos dos consignas:

¡Medio millón para la Universidad!

¡Estrellas campeón!

Al llegar a la Avenida Independencia cayó fulminado por un infarto un joven muy conocido y apreciado cuyo nombre no recuerdo.

Fue larga la espera…

En tanto nuestro amado San Pedro languidecía..

Nos quitaron la serie 23

Como mayor productor de talentos para las ligas mayores de E.U., ellos se fueron a otros lugares a exhibir sus riquezas.

La UCE dejó de recibir a los extranjeros..

Pero seguíamos acudiendo al estadio inspirados por don Lico Mallén.

Las zonas francas languidecían.

Romana y Bávaro nos quitaron las carreteras y los turistas…

La industria azucarera se desplomó.

En un enjambre de motoconchos y bancas, el puerto languideció.

Los Guloyas perdieron a primo.

Pero llegaron los Mallén padre e hijo danzando con atuendos multicolores redimiendo a los cocolos blancos y las notas de René del Risco (“ahora que vuelvo Tom”) y juntando a los emigrantes (de Norberto James Rawling).

Mientras en 51 años dejamos de ser una potencia caribeña en salud.

En la carretera se fueron los Armenteros, los Gual, los Zaglul, los Antún y otros fundadores empresariales se acercaron a la capital.

Sobrevivieron los Feris Iglesias que impulsaron al equipo y hasta hoy se mantienen con sus pastas y aceites en el uniforme verde.

Me mantuve en el palco A del lado verde, junto a Mercedes Rodríguez, Juan Bolívar Diaz, Aguiló, El Chino Haché, Domínguez Brito, mi canchanchán Jesús Feris Iglesias y otros macorisanos de corazón pendiente de no ser de nuevo burlados.

Mis amigos me decían: “ustedes inician ganando y terminan perdiendo”.

Se impuso la juventud: Mallén Calac gran estratega, Sirí, Fernando Tatis junior, guiado por su padre, el primer piloto criollo de los elefantes en darnos esta presea.

Solo el entusiasmo , la unidad, la disciplina y el valor de la esperanza, pueden alterar el curso dialéctico de “si lo económico va mal, la superestructura (cultura y deportes), también irán mal”..

Desde hace 5 años soy vocal (con mucha honra) de la directiva) y en los informes compruebo que esa franquicia cerraba sus números con mucho sacrificio, pero para Jochy y su familia mantener el equipo era un asunto de honor.

Repetir con Junior Lake como capitán del equipo era una asunto de identidad, de coherencia, era la señal cocola de la persistencia, la paciencia y las cañas y bueyes de Moscoso Puello, “aguantando abajo”.

Un abrazo fuerte de Rico Carty el día de la victoria me recordó sus inicios cuando aún le era difícil ponerse los zapatos de clavos.

Dos detalles finales:
Las voces de Niní Cáffaro y del Aguilucho-Estrella el Torito entonando el Himno Nacional aligeró la atmósfera de tensión..

Y la voz de Acevedo y el inmenso Rodríguez Suncar cuando repetía desde el plato “¡Oh mi Dios!” “Brillan las Estrellas”.

El Nacional

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