Por César Mella
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Características del duelo—
La muerte de seres humanos adultos se ha incrementado en los últimos meses como resultado de la pandemia de la enfermedad viral del covid-19 y sus complicaciones.
El distanciamiento obligatorio, las medidas de higiene y el cubrirse la boca y la nariz son rituales a los que culturalmente no estamos habituados.
Los ritos funerarios como los velatorios y el acompañamiento hasta entregar en tierra el féretro han sido prohibidos.
El incinerar el cadáver es una costumbre costosa y que no tiene tradición en el país.
El trastorno de duelo persistente es una condición que se presenta en uno o mas familiares . Los síntomas aparecen al momento de la muerte aunque pueden demorar varias semanas.
Lo habitual es el llanto y cierto grado de ansiedad y tristeza que suele despejarse en una o dos semanas, pero en el duelo complejo persiste el malestar reactivo a la muerte.
Manifestaciones.-
1.- Importante dificultad para aceptar la muerte del ser querido.
En el caso de los niños esto va a depender de la capacidad y edad del infante y del apoyo y orientación psicosocial que el grupo familiar ofrezca al niño.
2.-Experimentar incredulidad o anestesia emocional frente a la pérdida.
3.- Dificultad para recordar de manera positiva al fallecido.
4.- Amargura o rabia frente a la pérdida.
5.-Valoraciones desadaptativas respecto de uno mismo, al fallecido o a su muerte ( p.ej. autoinculparse).
6.- Evitación excesiva de los recuerdos relativos al ser perdido. Negarse a acudir al cementerio o a visitar la tumba.
Los niños evitan los sentimientos y recuerdos alrededor del fallecido.
Estos criterios son tomados del manual de clasificación de los trastornos mentales ( DSM- V) de la Asociación de Psiquiatras de los Estados Unidos (APA) en su última edición.
Alteraciones Sociales y/o de identidad.-
7.- Deseos de morir para estar con el fallecido.
8.- Dificultades para confiar en otras personas a partir del momento del fallecimiento.
9.-Sentimientos de soledad y desapego hacia otras personas desde que ocurre la pérdida.
I0.- Sentir que la vida no tiene sentido o está vacía sin el ser humano que hemos perdido o creer que uno no puede funcionar sin el que se ha ido.
11.-confusión acerca del papel de uno en la vida, o una disminución de identidad propia. Ejemplo: Sentir que una parte de uno mismo murió con el fallecido.
12.-Dificultad o reticencia a mantener interés. Por ejemplo: con sus amistades, actividades o hacer planes de futuro a partir de la pérdida.
En los casos de suicidio u homicidio se califican duelos tan profundos que se convierten en depresiones mayores de tipo traumático que ameritan la intervención del psiquiatra.
Hay que permitir que el fallecido sea visto por los dolientes y evitar medicación excesiva que anestesie los sentimientos más primitivos del doliente.

