Editorial

Derroche de basura

Derroche de basura

Después que el Gobierno dispuso la intervención por 45 días del municipio Santo Domingo Este para proceder a la recogida de toneladas de desperdicios amontonados en avenidas y calles, el alcalde de esa jurisdicción presenta esa iniciativa como si fuera diseñada por la municipalidad.

La verdad es que el municipio más grande del país ha estado al borde de ser declarado zona de calamidad sanitaria por el enorme cúmulo de basura al colapsar hace más de un año el servicio de recogida y depósito final de desechos sólidos.

Razones tendrá el alcalde Manuel Jiménez para culpar a anteriores autoridades edilicias de ese desastre porque  contrataron empresas recolectoras de basura que carecían de equipos adecuados para limpiar y asear la ciudad de manera continua y eficiente, pero la situación ha empeorado durante su gestión.

Lo que se sabe es que el presidente Luis Abinader instruyó al ministro de Proyectos Especiales de la Presidencia, Leonel Cabrera, para que, con el concurso de otros ministerios y de la Liga Municipal Dominicana, emprendiera un programa urgente de recogida de basura en Santo Domingo Este.

No se niega el deseo y buenas intenciones del  alcalde Jiménez de afrontar la situación de crisis sanitaria derivada del cúmulo de desperdicios  en todos los sectores de ese municipio, pero no procura ninguna solución aun sea provisional a un problema de tal envergadura.

En el operativo especial de limpieza de Santo Domingo  Este se emplearán más de 50 camiones recolectores y 30 volquetas, además de ejecutar un programa de limpieza y aseo de calles, aceras y contenes  y de fumigación  en  áreas verdes.

Se acepta el argumento de que los suplidores contratados por la anterior gestión han sido deficientes y que quizás se retrasó la entrega de un lote de camiones adquiridos por el cabildo, pero no hay excusa que pueda justificar que ese municipio se convierta en una pocilga.

En 45 días, Santo Domingo Este  sería liberado de las montañas de basura, periodo durante el cual habrían llegado al país los nuevos equipos para el cabildo y se tendría  contratada otra empresa que cumpla con  la recogida de desechos. Ojalá  que para entonces, el  alcalde se olvide de recolectar excusas.

El Nacional