El Cuerpo Consular Dominicano realizó un almuerzo con motivo de la despedida de las labores diplomáticas del Cónsul General de Estados Unidos, Michael Schimmel y su esposa Susan Schimmel, en las instalaciones de El Portillo Beach Club & Spa, en Las Terrenas, Samaná. Rosendo Alvarez, presidente del Cuerpo Consular, habló de la trayectoria de Schimmel, quien mantendrá sus funciones hasta el mes de agosto y ha realizado las labores diplomáticas durante unos cuatro años en la República Dominicana, cosechando valiosas relaciones con el Cuerpo Consular Dominicano y con personalidades del ambiente social del país. Schimmel, a quien le ha tocado compartir las funciones de embajador, con el ministro consejero Christopher Lambert, debido a la posición vacante, se ha destacado por sus relaciones humanas y buen trato personal.
La actividad presidida por el presidente y vice-presidente de El Portillo Beach Club & Spa, Ramón Prieto y Ramón Ernesto Morales, permitió a los asistentes apreciar los adelantos de este ambicioso proyecto que entregará las primeras unidades a finales de año, así como también, pudieron ver el Club de Playa que será abierto próximamente. Schimmel, aprovechó la oportunidad para agradecer al pueblo dominicano y resaltar el trato impecable que ha recibido y el trabajo afable que se ha podido realizar gracias al mismo. Asimismo presentó a Mary Sue Conway, quien será la persona que ocupará su posición y quien también participó en el evento. Dijo que tanto para él, como para su esposa, será inolvidable la belleza de los exuberantes paisajes de la República Dominicana, en especial las bellísimas playas de aguas turquesa y arenas blancas que componen la costa de la Península de Samaná, como es la de El Portillo. El Cuerpo Consular Dominicano, junto a invitados, como el conocido actor americano de la serie Boston Legal, Mark Thomas Valley, disfrutaron de un día de playa organizado por el equipo de El Portillo Beach Club & Spa, quienes transmitieron la importancia de este complejo turístico que como testigo del desarrollo que en los últimos 30 años ha experimentado Samaná, ha cuidado que la obra sea una aliada de la naturaleza de ese polo turístico, prefiriendo, para lograrlo, un proyecto de baja densidad, y respetuoso de los recursos naturales y su ecosistema.

