Madrid. EFE. España fue un supermercado de bebés para el resto del mundo, con recién nacidos que acabaron en lugares tan dispares como Alemania, Perú o Estados Unidos, afirmó hoy el presidente de la Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (ANADIR) en España, Antonio Barroso. Esos son algunos de los países donde aún viven muchos afectados por el robo de niños nacidos entre 1950 y 1990 en hospitales españoles, dijo Barroso en un desayuno informativo al que asistió la portavoz de la Plataforma de Afectados de Clínicas de Toda España de la Causa de Niños Robados, Mar Soriano.
Soriano pidió al presidente de la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados, Alvaro Cuesta, quien presentó el acto, que se abra una comisión de investigación sobre estos hechos, algo que ya reclamaron los afectados cuando comparecieron en la Cámara Baja del Parlamento español el pasado 15 de marzo. Cuesta subrayó que la Comisión de Justicia está comprometida con la causa y aseguró que antes de que acabe la Legislatura el próximo año les convocarán a una nueva sesión parlamentaria para evaluar el cumplimiento de los compromisos adquiridos y de los obstáculos que deben ser removidos». Uno de los obstáculos que encuentran los afectados para localizar a sus familiares, según Soriano, es el acceso a la documentación sobre nacimientos y fallecimientos que entidades sanitarias, instituciones eclesiásticas y otras organizaciones han clasificado a lo largo de todos esos años.
Por ello insisten en la apertura de todos los archivos administrativos, hospitalarios, eclesiásticos y de cementerios, lo que requiere, en su opinión, la intervención conjunta de la Fiscalía, los jueces y la implicación de la Audiencia Nacional, que se inhibió del asunto.
Hasta el momento, la Fiscalía tiene abiertas 849 investigaciones en toda España por estos casos, de los cuales 162 casos han sido ya trasladados a los juzgados.

