Padang, Indonesia . EFE. El Gobierno de Indonesia estimó hoy que cerca de 3.000 personas están sepultadas bajo los edificios destruidos por el seísmo de 7,6 grados en la escala abierta de Richter que sacudió hace dos días la isla de Sumatra.
Fuentes del centro de crisis del Ministerio de Sanidad indicaron que además hay 715 muertos y 2.400 heridos, aunque los datos de la ONU ya van por 1.100 víctimas mortales.
Al menos 20.000 edificios se han hundido o se encuentran dañados en Padang, la capital de la provincia de Sumatra Occidental, y sus alrededores. Los equipos de salvamento trabajan en la búsqueda de desaparecidos, y en la atención de damnificados y el desescombro, mientras que la ayuda desde el exterior, Yakarta y otras provincias empieza a fluir hacia las zonas afectadas.
Las ruinas del hotel Ambacang, un edificio de seis plantas construido en la época colonial holandesa, es el lugar de Padang donde se concentran gran parte de las tareas de rescate, que los socorristas llevan a cabo con la ayuda de dos excavadoras. Las columnas del segundo piso fallaron y todo el edificio se derrumbó. Hoy hemos conseguido recuperar los tres primeros cadáveres, pero creemos que quedan otras ochenta personas dentro, explicó a Efe Zull Hendry, miembro del equipo de respuesta rápida del Ministerio de Sanidad. Vamos a seguir retirando escombros hasta que quede todo limpio, pero ya casi es imposible que encontremos a gente con vida, añadió. Detrás del cordón de seguridad, decenas de vecinos, entre ellos familiares de las personas sepultadas, observan en silencio el penoso avance de las tareas de rescate. Yo no pienso moverme de aquí hasta que encontremos a mi padre, aseguró el joven indonesio Saharo junto a su familia.
La prioridad de las autoridades, dos días después del seísmo, es localizar a cientos de personas desaparecidas.

