Los familiares del fenecido historiador Rufino Martínez denunciaron que regidores y funcionarios del Ayuntamiento de Puerto Plata se aprestan a vender o arrendar a un extranjero el inmueble donde vivió el intelectual antitrujillista, pese a que sus sucesores lo han reservado para construir un museo histórico que honre la memoria del autor del Diccionario Biográfico Dominicano.
En nombre de la familia, la hija del historiador, Cordelia Osborde Martínez, afirmó que viven momentos de angustia al ver que el pequeño inmueble es objeto de la avaricia de mercaderes que desprecian la historia.
El pequeño inmueble de poco más de 200 metros fue el lugar donde el historiógrafo vivió gran parte de su vida y donde escribió su obra que se extiende desde la Restauración de la República hasta la Era de Trujillo.
La señora Osborde Martínez recordó que el lugar fue donado por el Ayuntamiento Municipal a los parientes mediante una resolución del año 1992, pero criticaron que ahora, aprovechando el período electoral, se pretenda despojarlos de forma ilegal.
Citan culpables
Señalaron como responsables de la acción a funcionarios edilicios y algunos regidores.
La familia Martínez hizo un llamado al alcalde de Puerto Plata, Walter Musa, para que detenga el denunciado despojo, puesto que en el lugar, que está deshabitado, se construirá el monumento histórico a Rufino Martínez.
Habla el abogado
El abogado Namphi Rodríguez, presidente de la Fundación Prensa y Derecho, y abogado de los parientes de Martínez, dijo que la venta o arrendamiento del terreno es un sacrilegio, puesto que Rufino es de las personalidades más insignes de Puerto Plata y su memoria debe ser reverenciada por todos los dominicanos por su entereza moral y verticalidad del intelectual frente a la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo.
Recordó que Martínez, junto a Américo Lugo, fue de los pocos intelectuales que se rehusó a formar parte de los ensalzadores de la dictadura” y prefirió guardar silencio mientras escribía diarios históricos sobre las atrocidades del régimen, a pesar de la insistencia para integrarlo al coro de alabarderos.
“Ese lugar es un patrimonio cultural de Puerto Plata y nosotros como puertoplateños y como dominicanos estamos dispuestos a reclamarlo en los tribunales, como un patrimonio histórico de la provincia”, sentenció el representante legal de los parientes de Martínez.
Rodríguez destacó que la familia de Rufino Martínez nunca ha molestado a nadie ni ha pedido nada por la obra y la actitud valiente del intelectual.

