MANILA, FILIPINAS, (EFE).- El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, firmará al menos cinco acuerdos bilaterales con China durante su visita oficial al país asiático esta semana, en medio de tensiones en las aguas disputadas del Mar de China Meridional.
Duterte acudirá entre el 25 y el 27 de abril en Pekín al segundo foro de las Nuevas Rutas de la Seda -al que también asisten jefes de Estado y de gobierno de una treintena de países- y además realizará una visita oficial en la que se reunirá con su homólogo, Xi Jinping.
Los acuerdos, que están «en las etapas finales de consultas», tienen que ver con las áreas de educación, lucha contra la corrupción, ayuda al desarrollo y lucha contra las drogas, informó hoy en rueda de prensa el vicesecretario filipino de Exteriores, Meynardo Montealegre.
Desde que Duterte ocupó la presidencia en 2016 ha reorientado su política exterior hacia China, convertido hoy en uno de los principales socios comerciales e inversores en Filipinas, fundamentalmente en grandes proyectos de infraestructuras.
Sin embargo la relación entre China y Filipinas atraviesa un momento delicado después de que se haya detectado en lo que va de año la presencia de al menos 600 embarcaciones chinas cerca de las islas que corresponden a Filipinas del archipiélago Spratly, en las aguas disputadas del Mar de China Meridional.
El Gobierno filipino sospecha que esos pesqueros funcionan como milicias marítimas y recientemente se ha revelado que China cultiva almejas gigantes en arrecifes e islotes que pertenecen a Filipinas, que en 2016 ganó un litigio en la Corte de Arbitraje de La Haya que le atribuyó parte de las Spratly y el atolón Scarborough.
Estos hechos han motivado varias notas de protesta del Departamento de Exteriores ante la Embajada china en Manila y varios miembros del Gobierno han elevado el tono hacia su aliado económico.
El portavoz presidencial, Salvador Panelo, apuntó la semana pasada que el conflicto en el Mar de China Meridional podría ser un asunto a discutir en la reunión entre Duterte y Xi, aunque no aclaró cuál sería la postura del mandatario filipino al respecto.
La iniciativa de la Nuevas Rutas de la Seda fue lanzada en 2013 por Xi para articular la cooperación con Asia, África y el Pacífico para la construcción de infraestructuras y agilizar el comercio.
China prometió 126.000 millones de dólares para el plan y Filipinas busca beneficiarse de esa inyección de inversión para su programa «Construir, construir, construir», el proyecto estrella de Duterte para desarrollas las atrasadas infraestructuras en el país.

