Hace más de 150 años, los candidatos senatoriales Abraham Lincoln y Stephen Douglas viajaron a lo ancho y largo de Illinois debatiendo el tema más importante de la época: la esclavitud. Debatieron sus ideas ante multitudes de estadounidenses. La mayoría de los expertos aseguran que Lincoln ganó el debate. Sin embargo, Douglas ganó las elecciones senatoriales. La historia, como sabemos, puede tomar caminos impredecibles. Dos años más tarde, Abraham Lincoln fue elegido Presidente de los Estados Unidos. Antes de que concluyera su periodo presidencial, la tragedia de la esclavitud había llegado a su fin.
Hoy, los debates son televisados y los estadounidenses esperan que en los debates presidenciales también se toquen los temas importantes de la actualidad. Claro, no siempre fue así. Los primeros debates presidenciales televisados, en realidad el primer debate presidencial en la historia de nuestro país, se iniciaron en el 1960. Ese año, un Vicepresidente republicano de amplia experiencia pensó deslucir con sus argumentos a un joven senador demócrata del estado de Massachusetts. Muchos de los que escucharon ese primer debate en la radio pensaron que el entonces Vicepresidente Richard Nixon había ganado el debate. Pero para los que miraron el debate por televisión, el contrincante demócrata el joven y enérgico John Fitzgerald Kennedy pareció captar el espíritu de una joven nación con un sinfín de posibilidades. En una de las contiendas electorales más cerradas de la historia de los Estados Unidos, Kennedy ganó la presidencia. Muchos historiadores creen que fue el debate lo que marcó la diferencia.
Es posible que el profundo impacto de ese primer debate televisado asustara a los dos partidos, debido a que los siguientes candidatos presidenciales no volvieron a participar en debates sino hasta 1976. Ese año se enfrentaron el Gobernador del estado de Georgia, Jimmy Carter, y el entonces Presidente Gerald Ford. Todo parecía indicar que Ford ganó el primer debate, pero en el segundo debate surgió un nuevo fenómenoen estos debates presidenciales: La metedura de pata. Durante el debate, el Presidente Ford insistía en que la Unión Soviética no controlaba a Europa Oriental. Aunque los comentaristas debatieron el verdadero significado de lo dicho por Ford, muchos votantes pensaron que Ford carecía de un entendimiento básico de lo que era la geografía de la Guerra Fría. De repente, el inexperto Gobernador Carter parecía tener más conocimientos de la geopolítica de la época y, en unas muy cerradas elecciones, los votantes eligieron a Carter por encima de Ford.
Cuatro años después, en el 1980, el entonces Presidente Carter se enfrentó a Ronald Reagan en un debate que fue televisado en la víspera de las elecciones. Aunque Carter hizo todo lo posible por presentar a Reagan como un extremista de derecha, los votantes vieron a un Reagan agradable, quien se reía de las fuertes críticas emitidas por el Presidente Carter y quien ofrecía una visión optimista del futuro estadounidense. Lo que muchos pensaban sería un proceso electoral cerrado concluyó siendo una victoria impresionante para Reagan.
Este año, se celebrarán en los Estados Unidos tres debates presidenciales: el 3, 16 y 22 de octubre. También habrá un debate vicepresidencial el 11 de octubre. El Presidente Obama se enfrentará al candidato republicano, el Gobernador MittRomney. En el 2008, más de 50 millones de estadounidenses presenciaron cada uno de los debates, y la mayoría de los observadores indicaron que durante los debates el Presidente Obama despertó en algunos votantes la duda de que tenía muy poca experiencia como para ser Presidente. Este año, ambos candidatos tendrán que explicar qué piensan hacer para movilizar de nuevo la economía nacional, y lograr empleos para los estadounidenses.
Sin importar quién gane, no puedo pensar en una mejor manera de ayudar a los votantes a tomar una decisión sobre los candidatos que presentándolos a los dos, uno al lado del otro, planteando sus ideas, tal y como lo hicieron Abraham Lincoln y Stephen Douglas hace ya más de 150 años.

