Los estadounidenses que asocian la educación física con recuerdos negativos son más propensos, en la adultez, a evitar los gimnasios y clubes deportivos, según un nuevo estudio publicado en el diario Translational del Colegio Americano de Medicina del Deporte.
Los investigadores que elaboraron el estudio titulado “Mi mejor recuerdo es cuando terminé con eso: Los recuerdos de educación física están asociados con el comportamiento sedentario de adultos”, encuestaron a 1,028 adultos acerca de sus recuerdos, buenos y malos, de las clases de educación física.
Entre las conclusiones a las que arribaron destacan que los recuerdos de infancia sobre la educación física se asocian con la actitud, la intención y el comportamiento sedentario en la edad adulta.
Asimismo, existe la necesidad de cristalizar la promoción del placer y el disfrute, y el establecimiento de una asociación implícita entre movimiento y placer, como uno de los objetivos generales de las clases deportivas.
Los participantes que disfrutaron de la educación física en clase (56 por ciento) experimentaron, principalmente, sentimientos de competencia física (37 por ciento).
Aquellos con los peores recuerdos citaron vergüenza (34 por ciento), falta de disfrute (18 por ciento), intimidación (17 por ciento), lesiones (16 por ciento), ansiedad social-física (14 por ciento) y ser castigados por su maestro (2 por ciento).

